El proyecto Ecostep, financiado por Horizon Europe y liderado por el centro tecnológico español CETEC, trabajará durante cuatro años en criterios, métodos de ensayo y herramientas digitales para acelerar la transición circular del sector del calzado.

La industria europea del calzado ha puesto en marcha Ecostep, un nuevo proyecto Horizon Europe que nace con el objetivo de crear el primer marco integral de ecodiseño adaptado específicamente al sector. La iniciativa, presentada oficialmente el 17 de junio en Alhama de Murcia, está liderada por CETEC, el Centro Tecnológico del Calzado y del Plástico, y reúne a socios de Bélgica, Bulgaria, República Checa, Alemania, Portugal y España.

Un marco común para un reto urgente

El proyecto parte de una necesidad cada vez más evidente: el sector produce miles de millones de pares de zapatos cada año y afronta una presión creciente en materia de emisiones, consumo de recursos, generación de residuos y uso de sustancias químicas. A ello se suma un contexto regulatorio europeo que obliga a las empresas a repensar cómo diseñan, fabrican y comunican sus productos.

En este escenario, Ecostep buscará responder a preguntas clave para el futuro del calzado sostenible: cómo medir la durabilidad, qué hace que un zapato sea reparable o reciclable, qué indicadores permiten evaluar la circularidad o cómo sustentar las declaraciones ambientales ante consumidores y reguladores.

Ecostep quiere definir qué significa, en la práctica, diseñar, fabricar y validar un calzado más sostenible en Europa

Durabilidad, reparación y pasaporte digital

Durante los próximos cuatro años, el proyecto desarrollará criterios y metodologías de ensayo para parámetros como durabilidad, reparabilidad, reciclabilidad, seguridad química y circularidad. Además, prevé crear una plataforma digital que integrará inteligencia artificial, análisis de ciclo de vida y funcionalidades vinculadas al pasaporte digital de producto.

Esta herramienta pretende ayudar a las empresas a tomar decisiones de diseño más informadas, evaluar el cumplimiento de futuros requisitos y mejorar la trazabilidad en toda la cadena de valor del calzado.

La industria española, en primera línea

La participación española resulta especialmente relevante, tanto por el liderazgo de CETEC como por el papel del país dentro de una industria europea que necesita combinar innovación, competitividad y adaptación normativa. La presencia de centros tecnológicos y empresas del ecosistema del calzado puede facilitar que las soluciones desarrolladas no se queden en el plano teórico, sino que respondan a las necesidades reales de fabricantes, proveedores y pymes.

Carmen Arias, secretaria general de la Confederación Europea del Calzado, subraya que el sector necesita “un lenguaje común, metodologías robustas y herramientas prácticas” para avanzar hacia la circularidad.

Impacto para el sector

Ecostep no se limita a la investigación técnica. El proyecto creará grupos de trabajo con empresas, proveedores de materiales, organizaciones de consumidores, expertos en normalización, responsables políticos y especialistas en sostenibilidad. El objetivo será validar los resultados y transformarlos en guías, modelos de negocio y programas de formación útiles para la industria.

En un momento en el que la sostenibilidad pasa de la promesa comercial a la demostración verificable, Ecostep puede convertirse en una herramienta estratégica para reforzar la competitividad del calzado sostenible europeo. Su éxito dependerá de que los criterios sean rigurosos, pero también aplicables a una cadena de valor diversa, fragmentada y muy exigida por los cambios normativos.

Perspectivas

El proyecto se desarrollará entre junio de 2026 y mayo de 2030. Si logra consolidar estándares claros y aceptados por el mercado, Ecostep podría marcar un antes y un después en la forma en que Europa diseña, evalúa y comunica el calzado del futuro.

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