La cadena textil de origen neerlandés ha perdido casi la mitad de su volumen de negocio en España desde 2014 y sigue cerrando tiendas mientras busca reinventarse en un entorno cada vez más competitivo.

C&A España atraviesa su momento más delicado en más de 40 años de presencia en el país. Durante el ejercicio fiscal 2023-2024, cerrado en febrero, la filial española facturó 194,3 millones de euros, lo que supone una caída del 25 % respecto al año anterior y un desplome acumulado del 47 % en la última década.

En 2014, la compañía superaba los 360 millones de euros de facturación. Tras un leve repunte en 2022, el deterioro se ha intensificado en el último año, con cierres progresivos de tiendas y una pérdida sostenida de cuota de mercado en un sector que se ha volcado hacia lo digital y el fast fashion.

C&A ha visto caer sus ventas un 47 % en España en la última década, con una fuerte contracción de su red de tiendas y sin señales claras de recuperación

Red comercial en retroceso y estrategia digital débil

La firma neerlandesa ha acometido varios procesos de reducción de plantilla y cierre de puntos de venta. Solo en 2023, C&A cerró cinco tiendas en España, incluyendo ubicaciones emblemáticas como Sevilla, Melilla o Cartagena, además de renegociar un ERE que afectó a 90 empleados. Actualmente, mantiene una presencia limitada con apenas una treintena de tiendas operativas.

Aunque C&A ha tratado de reforzar su canal online —incluyendo su venta a través de Amazon— su estrategia digital sigue lejos de competir con gigantes como Inditex, H&M o Shein. El retraso en su transformación omnicanal y la pérdida de atractivo de sus colecciones entre el público joven han lastrado su competitividad.

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