El comercio textil ha cerrado la campaña de Navidad con un balance negativo, confirmando las dificultades estructurales del sector para recuperar el pulso del consumo. Según datos de la patronal Acotex, diciembre no logró consolidar el crecimiento previo y deja al ejercicio 2025 en terreno negativo.
El optimismo que había generado el comportamiento del consumo en noviembre se desinfló en el último mes del año. Tras crecer un 5,7% impulsado por el Black Friday, las ventas del comercio textil retrocedieron un 0,2% en diciembre respecto al año anterior, cerrando 2025 con una caída acumulada del 1,1%. El dato confirma una tendencia irregular: en siete de los doce meses del ejercicio el sector registró descensos interanuales.
Desde la patronal Acotex se apunta a un fenómeno ya estructural: el adelanto de las compras navideñas a finales de noviembre, aprovechando promociones agresivas, y la dificultad del sector para mantener un ritmo de ventas sostenido más allá de campañas puntuales. “No se ha alcanzado el objetivo esperado en Navidad”, reconocen desde la organización, que deposita ahora sus expectativas en el periodo de rebajas.
Rebajas intensas, impacto limitado
La campaña de invierno ha arrancado con descuentos elevados desde el primer momento, con rebajas iniciales del 50% que en muchos casos superan el 60% y alcanzan el 70% en las segundas fases. Sin embargo, el atractivo del descuento ha perdido parte de su capacidad de arrastre.
El propio presidente de Acotex, Eduardo Zamácola, recuerda que el consumidor sigue mostrando una alta sensibilidad al precio, pero el problema de fondo es que las rebajas han dejado de ser un evento excepcional. La liberalización comercial aprobada en 2012 ha generalizado las promociones durante todo el año, diluyendo el efecto estacional tanto en invierno como en verano.
Consumidor escéptico
Este desgaste también se refleja en la percepción del comprador. Una encuesta de la Asociación Española de Consumidores (Asescon), realizada entre 2.000 personas, revela que el 85% de los españoles no espera descuentos adicionales relevantes en las próximas semanas, lo que limita el potencial de recuperación inmediata del consumo textil.
A ello se suma un calendario de rebajas cada vez más fragmentado. Mientras grandes operadores como Inditex o El Corte Inglés activaron sus campañas a partir del 7 de enero, otros grupos —como Tendam, H&M o Kiabi— adelantaron las ofertas al inicio del año, intensificando la competencia desde el primer momento.
Dos velocidades en el sector
La evolución del negocio no es homogénea. El pequeño comercio sigue siendo el más penalizado, incapaz de competir en precio y frecuencia promocional con los grandes grupos. En cambio, las grandes cadenas mantienen perspectivas más favorables gracias a su escala y capacidad omnicanal.
Inditex, por ejemplo, comunicó recientemente un crecimiento del 10,6% en ventas a tipo de cambio constante entre noviembre y diciembre, apoyado en la buena acogida de sus colecciones otoño/invierno. En el extremo opuesto, Primark ha revisado a la baja sus previsiones tras detectar una desaceleración del consumo navideño, un aviso que ya ha tenido reflejo en los mercados financieros.










