La Comisión Europea ha dado un paso decisivo hacia la implementación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Un total de 25 asociaciones empresariales europeas han manifestado su apoyo firme a la aplicación provisional del tratado, destacando su potencial para reforzar la competitividad y recuperar terreno perdido en el comercio internacional.
La decisión anunciada en Bruselas el 27 de febrero marca un hito tras 25 años de negociaciones. Según estimaciones de la propia Comisión Europea, una vez plenamente implementado, el acuerdo incrementará las exportaciones europeas hacia Mercosur en casi un 40%, lo que supondría 48.700 millones de euros adicionales al año y un aumento acumulado del PIB europeo de 77.600 millones de euros anuales hasta 2040 .
Estas cifras reflejan el potencial de un mercado de más de 270 millones de consumidores, con oportunidades significativas para la industria manufacturera, el sector textil y de confección, así como para cadenas de valor transatlánticas.
El coste del retraso: 3.000 millones al mes
Las asociaciones firmantes advierten de que el retraso en la ratificación ha tenido un impacto considerable. Se estima que las empresas europeas han perdido alrededor de 3.000 millones de euros en exportaciones por cada mes de bloqueo del acuerdo .
Desde que se esperaba su entrada en vigor en 2021, la economía europea habría dejado de generar 291.000 millones de euros en crecimiento del PIB, una cifra equivalente al tamaño anual de la economía de Portugal .
En un contexto global marcado por la fragmentación comercial y la creciente competencia geopolítica, el acuerdo es percibido como una herramienta estratégica para asegurar ventaja de primer movimiento en la región.
El acuerdo UE–Mercosur podría impulsar un 40% las exportaciones europeas y generar 48.700 millones de euros adicionales al año.
Impacto para el sector textil y la confección
Entre los firmantes figura EURATEX, la Confederación Europea de la Industria del Textil y la Confección, junto con organizaciones como CEC – European Footwear Confederation, COTANCE o EBCA .
Para el textil europeo, el acuerdo supone:
- Eliminación amplia de aranceles.
- Reducción de barreras no arancelarias.
- Mayor acceso a materias primas estratégicas.
- Refuerzo de compromisos vinculantes en sostenibilidad, derechos laborales y protección ambiental.
En un momento en que la industria europea busca diversificar suministros y reforzar resiliencia tras las disrupciones logísticas de los últimos años, el mercado sudamericano representa una vía relevante tanto para exportación como para abastecimiento.
Una alianza estratégica en un entorno fragmentado
El comunicado empresarial subraya que el acuerdo es “moderno, equilibrado y basado en normas”, consolidando el papel de la UE como referente regulatorio global .
La aplicación provisional permitirá a las empresas europeas planificar inversiones con mayor certidumbre, acelerar decisiones estratégicas y consolidar relaciones comerciales en un contexto internacional cada vez más competitivo.
Tras un cuarto de siglo de negociaciones, el mensaje del empresariado europeo es claro: el momento de actuar es ahora.
Para el sector textil europeo —presionado por costes energéticos, competencia asiática y transformación sostenible— el acuerdo UE–Mercosur puede convertirse en una palanca clave de crecimiento exterior y reequilibrio estratégico.












