La última edición del certamen ha sido el marco perfecto para conversar con su directora, Alicia Gimeno, quien no puede ocultar su satisfacción por el buen funcionamiento de una edición que ha sobresalido por la abultada presencia de visitantes internacionales y por las sinergias entre los diferentes segmentos del universo infantil en un escaparate ferial que aspira a convertirse en la referencia absoluta en Europa.

Esta edición ha destacado por la elevada presencia de visitantes internacionales, muchos de ellos invitados por el certamen…

Este año Ivace Internacional ha doblado la apuesta por esta feria para misiones inversas conjuntamente con el ICEX, que también ha ampliado la subvención en este mismo ámbito, lo que ha provocado un fuerte incremento en el número total de visitantes internacionales. Nuestro punto de partida siempre es preguntar al expositor cuáles son sus clientes VIPs, los que a ellos les gustaría invitar, bien sea porque ya trabajan con ellos o porque desearían abrir un mercado en concreto. A partir de esa información nos vamos nutriendo de visitantes a los que queremos invitar. Seguidamente desarrollamos una investigación de mercados, mirando en cuáles se está vendiendo más. Por ejemplo, Italia es un mercado muy tradicional pero muy importante en moda, y por tanto vemos quién es interesante aparte de los que nos proponen los expositores. De esta forma, generamos una bolsa importante de compradores de calidad.

En esta edición hemos tenido un total de 450 invitados procedentes de 44 países. Por tanto, hemos incrementado la internacionalidad del certamen en un 30% respecto al año anterior
¿Podemos decir que se analiza el perfil de cada comprador invitado?

Sí, estudiamos en profundidad el perfil del comprador al que planeamos invitar, uno por uno. Considero que este análisis está en la base de que los expositores estén satisfechos con los visitantes internacionales que finalmente acuden a su stand. En realidad, lo que estamos haciendo es dar respuesta a sus necesidades.

En esta edición hemos tenido un total de 450 invitados procedentes de 44 países. Por tanto, hemos incrementado la internacionalidad del certamen en un 30% respecto al año anterior, lo que cobra aun más importancia cuando el mercado nacional está bastante pasivo, por decirlo de alguna manera y, por tanto, el objetivo de cualquier empresa es la internacionalización. Además, quiero subrayar que, en estos momentos, Babykid +Fimi es una feria en la que se firman pedidos. Y no lo digo yo, sino las empresas participantes. Y no es un hecho habitual en las ferias actuales, ya que la evolución de las mismas pasa por ser un lugar en el que únicamente se establecen contactos.

Imagen correspondiente a la última edición del salón
Supongo que al evento también acuden visitantes internacionales que no han sido invitados por la organización…

Sí, el “boca a boca” ha conseguido que acudan visitantes extranjeros que no han sido invitados por la feria. Además, el éxito de este certamen estriba en la conjunción de todos los sectores que forman el universo de la infancia en un único lugar. Ese es su valor añadido y la diferenciación respecto a otros escaparates europeos. Hay muchas sinergias entre los dos niveles que conforman el encuentro, entre la moda y el calzado, con la puericultura, etc. Estamos provocando sinergias entre los propios expositores. Nuestro objetivo es lograr una comunidad BKS+FIMI que se vaya nutriendo de su propia oferta. Y es que estamos intentando minimizar la situación del mercado nacional con otras alternativas.

¿Cuáles son los principales problemas que aquejan al mercado nacional?

Pues además de que la natalidad continúa estancada, se encuentra el problema de que no hay relevo generacional. Por ejemplo, en FIMI, en el ámbito de moda, teníamos “supervips” que están dejando de existir. Porque esta falta de relevo generacional está provocando cierres, que conllevan que el segmento de moda esté en plena evolución. Y también lo está el de puericultura. Por tanto, en unos años vamos a ser testigos de una fuerte evolución en los puntos de venta, ya que el recambio generacional va a originar otros modelos de negocio.

Paseando por el salón se puede observar que el calzado tiene cada vez más protagonismo…

Sí, porque se quiere provocar que el consumidor final compre el outfit completo. Hay que pensar que zapaterías infantiles como tales hay muy pocas. Como mucho en las de adulto existe un córner de escasa dimensión. Pero, si en el punto de venta de moda infantil el consumidor dispone también de calzado se le facilita la experiencia de compra. Este es el principal motivo que explica por qué el calzado ha ganado tanto peso en la oferta global del salón. El objetivo es tener reunido bajo un mismo techo todo el universo infantil, incluidos complementos como collares, etc.

Babykid +Fimi es una feria en la que se firman pedidos. Y no lo digo yo, sino las empresas participantes
La feria empezó este año en un miércoles, lo que no deja de ser un tanto sorprendente…

Lo más difícil para cualquier feria es la elección de fechas. Para nosotros, que disponemos ahora de todo el universo de la infancia (moda, calzado, puericultura, juguetes…) en un único emplazamiento el objetivo es cuadrar un calendario que se adapte a las necesidades de todos los segmentos participantes.

Por ejemplo, tenemos que en tener en cuenta la Feria del Juguete de Nuremberg, porque en el nivel 3 del certamen la oferta en este subsector se ha incrementado de forma destacada; y, en el ámbito de la moda, a Pitti Bimbo. La puericultura es la que menos problemas plantea, ya que su gran feria, Kind + Jugend, acontece en el mes de septiembre.

Teniendo en cuenta todos los parámetros mencionados, estamos ubicados en la fecha más conveniente para todos los segmentos implicados en el salón.

Pero quizá plantee problemas para aquellos establecimientos de menor dimensión y con menos personal que quieran asistir al certamen…

Sí, entiendo que para esa tipología de comercios de moda acudir al certamen entresemana es más complicado. Pero aun así hemos descubierto un elemento positivo: dado que el uso de las redes sociales es cada vez más intensivo, el hecho de que anuncien en ellas que van a asistir al salón redunda positivamente en nuestra marca. A nivel global, el porcentaje de los que están en desacuerdo es menor; además, la dimensión del salón permite que un día de visita sea suficiente. Y es que, en cuestión de fechas, no hay otra opción viable para nosotros.

FIMI ha celebrado sus 100 ediciones en su última convocatoria
¿Qué importancia tienen en el salón términos muy en boga como sostenibilidad o relocalización?

Personalmente estoy observando mucha “vuelta a casa”, sobre todo en el segmento de moda. Hay una relocalización de la producción. Además, somos un país bastante avanzado en cuanto a la utilización de productos orgánicos, naturales. Además, como feria incentivamos el no consumir plásticos, instalamos fuentes para que la gente rellene sus botellas, etc. Porque es importante que transmitamos esa sensación también a los visitantes extranjeros que acuden al salón.

Además, es difícil exportar a según qué mercados si no se dispone de las certificaciones necesarias. Aunque el consumidor siga demandando precio principalmente, ¿no?

Es verdad que ha habido un “boom” del precio bajo. Pero en el segmento de las prendas infantiles al final ha habido un retorno a la ropa orgánica, sostenible, que no suponga ningún riesgo ni molestia para los más pequeños.

Tradicionalmente Pitti Bimbo ha sido el referente europeo en este sector, pero es verdad que no está pasando por un buen momento. ¿Os está beneficiando también esta situación?

Si no me equivoco en la actualidad hay muy pocas marcas españolas presentes en Pitti Bimbo. Hay que tener en cuenta que este certamen ha mantenido su escaparate especializado en moda y en nuestro caso hemos apostado por otro concepto. Por tanto, cuando una empresa quiere diversificarse y abrir nuevos mercados escoge nuestra plataforma. Y que conste que nosotros no estamos en guerra con Pitti. Pero, por ejemplo, antes intentábamos no coincidir en fechas con ellos, era un aspecto que teníamos en cuenta, y ahora ya no.

Desfile de Boboli en la última edición
¿Considera que sería suficiente un solo salón internacional para el universo de la infancia?

En nuestro caso el comprador procedente del área de LATAM es muy importante, porque es muy fan de la moda española. Y ese aspecto no lo ofrece Pitti. El certamen italiano constituye una plataforma muy diferente porque en nuestro caso hemos apostado por cubrir todo el universo de la infancia y ellos no. Además, he de remarcar que el mayor número de visitantes extranjeros que acude a nuestro certamen procede de Italia, porque encuentran en la moda española una buena relación calidad/precio. Cada escaparate ferial tiene su especialización.

¿Contempláis mercados como Asia, que tiene un mayor índice de natalidad que otros?

Es uno de nuestros principales deberes. Países como China, India o Japón, porque este último, por ejemplo, es un mercado con una gran querencia por la moda española. El caso del mercado chino es diferente, es muy complicado. Si dentro de sus fronteras ya disponen de una feria de ese segmento no se desplazan a plataformas exteriores.

En estos momentos tenemos la mirada puesta, por ejemplo, en Kazajistán, porque dispone de un segmento de población con un alto nivel adquisitivo. Como feria estamos buscando esos pequeños clusters a nivel internacional que para una empresa son difíciles de alcanzar por su cuenta.

Nuestra labor como feria es facilitar que se abran nuevos mercados, porque mientras más estén presentes más atractiva resultará para expositores y visitantes.

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