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La moda de segunda mano se afianza en Europa

La compra de ropa y accesorios de segunda mano ha dejado de ser una alternativa reservada a quienes buscan ahorrar para convertirse en una práctica cada vez más integrada en los hábitos de consumo de los europeos, según un estudio.

Impulsado por la digitalización, la mayor aceptación social de este tipo de compras y una combinación de motivaciones económicas, medioambientales y de búsqueda de valor, el mercado continúa ampliando su alcance y atrayendo a perfiles de consumidores cada vez más diversos. Así lo refleja el estudio Charting the Rise of Preowned Apparel in the US and Europe, elaborado por Bain & Company, que analiza la evolución del mercado de la moda de segunda mano en ambos lados del Atlántico.

En Europa, la compra de prendas de segunda mano se ha normalizado especialmente entre las generaciones más jóvenes, aunque su crecimiento ya trasciende los segmentos tradicionalmente asociados a este mercado. El estudio también pone de manifiesto el papel decisivo de las plataformas digitales en esta transformación y apunta a que la categoría seguirá ganando relevancia dentro del gasto en moda durante los próximos años.

“La segunda mano está evolucionando desde una categoría de nicho hacia un componente estructural del mercado de la moda”, señala Alberto Requena, socio de Bain & Company. “Para las marcas y los distribuidores, esta tendencia supone la necesidad de comprender nuevos comportamientos de compra, redefinir su propuesta de valor y explorar modelos de negocio capaces de convivir con un consumidor que combina cada vez más la compra de producto nuevo y de segunda mano”.

Una nueva etapa para el mercado de la segunda mano

El estudio muestra que la moda de segunda mano ya forma parte de las decisiones habituales de compra de una parte significativa de los consumidores europeos. Lejos de responder únicamente a una lógica de ahorro, la categoría se beneficia de una mayor confianza por parte del consumidor, de una oferta mucho más accesible y de un ecosistema digital que ha simplificado tanto la compra como la venta de prendas usadas.

Este cambio refleja una evolución más amplia en la forma de consumir moda. Los consumidores incorporan cada vez con mayor naturalidad productos de segunda mano dentro de su armario, alternándolos con prendas nuevas en función del precio, la disponibilidad o el valor percibido de cada compra.

Los consumidores jóvenes marcan el ritmo del mercado

La adopción es especialmente elevada entre las generaciones más jóvenes. Entre los europeos de la Generación Z, el 58 % afirma haber comprado ropa o accesorios de segunda mano durante el último año, una práctica que también está ampliamente extendida entre los millennials, con un 54 %.

Aunque la penetración disminuye en las generaciones de mayor edad —39 % en la Generación X y 24 % entre los baby boomers—, los datos reflejan que el mercado continúa ampliando progresivamente su alcance entre todos los grupos demográficos.

La diferencia generacional sugiere además que la segunda mano está dejando de percibirse como una opción ocasional para convertirse en un hábito consolidado entre quienes marcarán la evolución futura del consumo de moda.

moda de segunda mano en España

Una categoría que rompe con los estereotipos

Uno de los principales hallazgos del estudio es que la moda de segunda mano ya no puede asociarse exclusivamente a consumidores con menor poder adquisitivo. Entre la Generación Z y los millennials, los niveles de compra son incluso superiores entre los hogares con rentas medias y altas que entre los de menor renta, mientras que solo entre los baby boomers el comportamiento responde al patrón tradicional, con una mayor presencia de compradores de menor nivel de ingresos.

Esta evolución apunta a un cambio de percepción sobre el mercado de segunda mano. Más que una solución vinculada únicamente al ahorro, se consolida como una forma distinta de consumir moda, en la que también pesan el acceso a productos de mayor valor, la búsqueda de piezas singulares y una mayor sensibilidad hacia un consumo más responsable.

Las plataformas digitales se consolidan como el principal motor del mercado

El desarrollo del mercado europeo está estrechamente ligado al auge de las plataformas digitales especializadas. Entre quienes compraron ropa o accesorios de segunda mano durante el último año, el 72% recurrió a plataformas de reventa online como Vinted o eBay, muy por delante de las tiendas físicas, utilizadas por el 45 % de los compradores. En comparación, modalidades como el alquiler de prendas (5%) o los servicios de suscripción (2%) siguen teniendo una presencia muy reducida.

La facilidad para comparar ofertas, acceder a un catálogo prácticamente ilimitado y vender prendas de forma sencilla ha contribuido a acelerar la adopción de estos canales y a normalizar la compraventa de artículos de segunda mano entre un público cada vez más amplio.

El ahorro sigue liderando la decisión de compra

Aunque el perfil del comprador se ha diversificado, el factor económico continúa siendo el principal incentivo. Tres de cada cuatro consumidores europeos sitúan el ahorro y la relación calidad-precio entre las principales razones para adquirir prendas de segunda mano, mientras que la sostenibilidad aparece como la tercera motivación más importante, reforzando el atractivo de esta categoría entre un número creciente de consumidores.

La percepción del ahorro también resulta significativa: la mayoría de los compradores considera que adquirir productos de segunda mano permite reducir el precio entre un 30 % y un 70 % respecto a un artículo nuevo, lo que contribuye a explicar el atractivo sostenido de este mercado incluso entre consumidores que podrían asumir compras de mayor importe.

Un mercado con recorrido para seguir creciendo

Pese al avance registrado en los últimos años, Bain considera que el mercado europeo de moda de segunda mano aún dispone de margen para seguir expandiéndose. Aunque la mayor parte del gasto en moda continúa destinándose a productos nuevos, casi uno de cada cuatro compradores europeos de segunda mano prevé aumentar sus compras durante el próximo año.

“La segunda mano seguirá consolidándose como una categoría estratégica para el sector. Para las marcas, distribuidores y plataformas, el reto ya no pasa únicamente por observar este fenómeno, sino por comprender cómo integrar este nuevo comportamiento de compra dentro de una industria que evoluciona hacia modelos de consumo cada vez más híbridos, digitales y orientados al valor”, afirma Alberto Requena.

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