La familia propietaria de C&A ha reforzado su presencia patrimonial en España con la toma de control económico total del Mercado de San Miguel, uno de los activos comerciales y turísticos más emblemáticos del centro de Madrid. La operación consolida el peso inversor del grupo Brenninkmeijer más allá del textil.
La familia neerlandesa Brenninkmeijer, propietaria de la cadena textil C&A, ha dado un nuevo paso en su estrategia patrimonial al hacerse con el control económico total del Mercado de San Miguel, en Madrid. Según la información publicada por Cinco Días y recogida también por otros medios económicos, el movimiento se ha producido mediante la sustitución del fondo estadounidense Ares por inversión directa del family office familiar Anthos, mientras Redevco continúa como estructura gestora y titular formal del activo.
Una operación que trasciende el textil
Aunque el apellido Brenninkmeijer se asocia de forma inmediata a C&A, el movimiento confirma hasta qué punto la familia lleva años diversificando su negocio a través de COFRA, el holding suizo que agrupa actividades en retail, inmobiliario e inversión. En ese ecosistema conviven precisamente C&A, Redevco y Anthos, lo que explica que la operación no deba leerse solo como una noticia inmobiliaria, sino también como una muestra del músculo inversor de uno de los clanes empresariales más discretos de Europa.
De 70 a 200 millones de euros
El dato que mejor resume la magnitud del movimiento es la revalorización del activo. El mercado fue adquirido en 2017 por 70 millones de euros por una joint venture entre Redevco y Ares, mientras que la operación actual lo sitúa en torno a 200 millones. Ese salto ilustra la transformación del Mercado de San Miguel en un enclave de altísima rentabilidad comercial y turística dentro del centro de Madrid.
La operación sitúa al Mercado de San Miguel en una valoración cercana a los 200 millones de euros y confirma el atractivo de los activos urbanos prime con fuerte componente turístico
Un activo muy rentable en el corazón de Madrid
Las últimas cifras publicadas apuntan a que el activo mantiene una capacidad notable de generación de ingresos. Según las cuentas citadas por la prensa económica, el Mercado de San Miguel obtuvo en 2024 ingresos por arrendamientos de 10,25 millones de euros, además de 853.000 euros por explotación directa, pese al impacto de las obras de mejora. Más que una compra oportunista, la operación parece responder a la voluntad de consolidar en cartera un activo de primer orden, escaso y muy líquido.
Lectura sectorial
Para el sector textil, la noticia tiene interés por lo que revela sobre la evolución de las grandes sagas empresariales europeas: la moda sigue siendo su origen, pero ya no necesariamente su único centro de gravedad. En este caso, los dueños de C&A refuerzan su exposición a un activo comercial icónico en lugar de protagonizar una expansión puramente ligada al negocio de la distribución de moda. Es una señal de cómo los grupos familiares con tradición textil combinan hoy marca, patrimonio e inversión urbana en una misma estrategia.















