LVMH cerró el primer semestre de 2026 con unos ingresos de 38.644 millones de euros, un 2% más en términos orgánicos, pese al impacto negativo de los tipos de cambio. La evolución mejoró durante el segundo trimestre, cuando el grupo de lujo alcanzó un crecimiento orgánico del 3% y su división de Moda y Marroquinería recuperó una trayectoria positiva.
LVMH registró una facturación de 38.644 millones de euros durante los seis primeros meses de 2026. Esta cifra representa un descenso del 3% en términos publicados frente al mismo periodo del año anterior, aunque supone un crecimiento orgánico del 2%, una vez excluidos los efectos derivados de los cambios de perímetro y las fluctuaciones de las divisas.
La evolución del negocio ganó velocidad durante el segundo trimestre, en el que los ingresos alcanzaron los 19.524 millones de euros y el crecimiento orgánico se situó en el 3%. Según la compañía, el avance habría sido del 4% sin el impacto provocado por el conflicto en Oriente Medio.
Estados Unidos aceleró su crecimiento y obtuvo un comportamiento positivo durante el semestre. Asia, excluido Japón, confirmó la mejora iniciada en la segunda mitad de 2025, mientras que Japón creció y Europa mostró una evolución resistente en un contexto económico y geopolítico todavía marcado por la incertidumbre.
LVMH alcanzó un crecimiento orgánico del 3% en el segundo trimestre, frente al 1% registrado entre enero y marzo
Moda y Marroquinería recupera el crecimiento
La división de Moda y Marroquinería generó unos ingresos de 18.146 millones de euros en el semestre, un 5% menos en términos publicados y un 1% menos en términos orgánicos. Sin embargo, el área volvió al crecimiento durante el segundo trimestre, con un avance orgánico del 1%, frente al descenso del 2% registrado en los tres primeros meses del año.
LVMH atribuye esta aceleración al rápido crecimiento del negocio en Estados Unidos y al buen comportamiento de algunas de sus principales marcas. Louis Vuitton destacó por el rendimiento de sus nuevos establecimientos insignia de Pekín y Seúl, además de por las iniciativas desarrolladas alrededor del 130 aniversario de su monograma.
Christian Dior también aceleró su evolución tras la acogida de los primeros diseños de Jonathan Anderson. Entre ellos, la compañía señala especialmente el bolso Cigale, inspirado en un vestido creado por el fundador de la firma.
Loro Piana mantuvo una evolución positiva apoyada en su oferta textil y en la presentación de la colección Nomadic Reverie. Paralelamente, las colecciones de Celine, Loewe, Givenchy y Fendi continuaron sus respectivos procesos de renovación creativa. Rimowa registró un fuerte crecimiento y Berluti obtuvo un buen comienzo de año. LVMH también alcanzó un acuerdo con WHP Global para la venta de Marc Jacobs.
Joyería y Sephora lideran los avances
Relojería y Joyería fue el área que mostró un mayor dinamismo. Sus ingresos aumentaron un 9% en términos orgánicos durante el semestre y un 11% en el segundo trimestre, impulsados por el buen comportamiento de las colecciones de Tiffany & Co. y Bvlgari.
La Distribución Selectiva creció un 5% en términos orgánicos durante los seis primeros meses y un 6% entre abril y junio. Sephora mantuvo un crecimiento sostenido, ganó cuota de mercado en distintos países y amplió su red con su entrada en Bélgica y Croacia.
Por su parte, Perfumes y Cosmética mantuvo estable su facturación orgánica durante el semestre, mientras que Vinos y Licores creció un 5%, mostrando signos de recuperación tanto en champán como en coñac.
Beneficio estable y reducción de la deuda
El beneficio recurrente de LVMH alcanzó los 8.691 millones de euros, un 4% menos en términos publicados, con un margen operativo del 22,5%. La compañía señala que el resultado recurrente habría aumentado sin el efecto negativo de las divisas.
El beneficio neto atribuible se mantuvo estable en 5.697 millones de euros. El flujo de caja operativo disponible aumentó un 2%, hasta los 4.100 millones, mientras que la deuda financiera neta se redujo un 19%, hasta situarse en 8.245 millones de euros.
Bernard Arnault, presidente y consejero delegado de LVMH, destacó la solidez de la estrategia del grupo y aseguró que la compañía «afronta la segunda mitad del ejercicio con una confianza renovada en el potencial a largo plazo de sus marcas».
LVMH mantendrá durante el resto de 2026 una estrategia centrada en reforzar la deseabilidad de sus firmas, la calidad de sus productos y la excelencia de su distribución, aunque reconoce que el entorno geopolítico y económico continúa siendo incierto.












