Una encuesta de Legados y la Fundación Adolfo Domínguez revela un amplio respaldo social al cultivo de lino en Galicia y otras zonas de España, así como al desarrollo de nuevas industrias vinculadas a las fibras naturales.

El lino vuelve a situarse en el centro del debate sobre el futuro de la industria textil española. Según una encuesta realizada por Legados y la Fundación Adolfo Domínguez, el 91,5% de los españoles considera que se debe impulsar la recuperación del cultivo de lino en Galicia y en otras zonas del país, con el objetivo de generar riqueza en el campo y desarrollar nuevas industrias de transformación textil.

El estudio, elaborado entre el 22 de enero y el 16 de febrero de 2026 sobre una muestra de 1.034 entrevistas, también refleja que el 71,3% de los encuestados considera clave impulsar nuevas industrias ligadas a la producción de fibras naturales para fomentar empleo y riqueza en áreas rurales en declive.

Una oportunidad para el rural y la industria textil

La Fundación Adolfo Domínguez, con el apoyo de Legados y la Xunta de Galicia, firmó recientemente una alianza para la recuperación del lino en Galicia. El proyecto busca reforzar la economía rural, abastecer al sector moda y favorecer la creación de industria transformadora. Según un estudio de la propia Fundación, Galicia necesitaría cultivar unas 10.000 hectáreas de lino para abastecer a toda la industria española.

El contexto económico refuerza el interés de la iniciativa. En 2025, España destinó 115 millones de euros a importaciones de tela de lino sin confeccionar, una cifra que ha crecido un 51% en cuatro años, mientras que su precio se ha duplicado en el mismo periodo. Además, dos terceras partes de esas importaciones son adquiridas por empresas textiles gallegas.

La industria gallega es muy potente y no queremos recuperar el lino como una pieza de museo, sino como algo que genere empleo e industria”, señala Adriana Domínguez, presidenta de la Fundación Adolfo Domínguez.

España importó en 2025 lino sin confeccionar por valor de 115 millones de euros, mientras crece el apoyo social a recuperar su cultivo y transformación industrial

El consumidor mira hacia las fibras naturales

La encuesta también ofrece una radiografía interesante sobre los hábitos de compra. El 62% de los españoles afirma que prefiere comprar ropa tejida con fibras naturales, frente a un porcentaje muy inferior que optaría por las sintéticas. Además, tras recibir una explicación sobre los distintos tipos de fibra, la preferencia por las naturales se eleva hasta el 76%.

Otro dato relevante para las marcas es que el 72% de los españoles se muestra dispuesto a apoyar y comprar a marcas nacionales que inviertan en materiales naturales o tradicionales. Asimismo, la mitad de los encuestados estaría dispuesta a pagar al menos un 10% más por ropa elaborada con fibras naturales en lugar de sintéticas.

Galicia, posible eje de una nueva cadena de valor

La comparación con otros territorios europeos muestra el recorrido potencial del proyecto. Actualmente, Flandes cultiva 20.000 hectáreas de lino con certificado de calidad europeo, una actividad que genera 3.000 empleos y 176 millones de euros anuales en ventas. Bélgica exporta a España el 85% del lino certificado europeo que consume la moda española.

El reto, por tanto, no pasa solo por recuperar un cultivo tradicional, sino por construir una cadena de valor competitiva que conecte agricultura, transformación industrial, innovación textil y moda. La elevada aceptación social detectada por la encuesta puede convertirse en un punto de partida relevante para un sector que busca reducir dependencias exteriores, reforzar el origen de sus materias primas y responder a una demanda creciente de fibras naturales.

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