Hoy, 22 de septiembre, el Centro de Innovación en Textiles Circulares y de Origen Biológico de Textile ETP ha publicado su estrategia para la transformación circular y de origen biológico de la industria textil y de la confección europea.
Presentada durante la 4.ª Conferencia ECOSYSTEX en Amberes (Bélgica), y desarrollada por Textile ETP entre febrero y agosto de 2026 junto con expertos de toda la cadena de valor biotextil europea a través del Centro de Innovación en Textiles Circulares y de Origen Biológico, la Estrategia de Innovación en Bioeconomía para la Industria Europea de Fibras, textiles y de la confección europea establece cómo Europa puede detener y revertir cinco décadas de creciente dependencia de los combustibles fósiles en su base de materiales textiles y, al mismo tiempo, reforzar su base manufacturera.
La estrategia identifica tres imperativos convergentes que hacen de la transición hacia los materiales de origen biológico una necesidad más que una opción: la sostenibilidad (a medida que aumenta el consumo mundial de fibra per cápita, y la demanda adicional se satisface casi en su totalidad con materiales sintéticos derivados de combustibles fósiles), la resiliencia estratégica (dado que más del 90 % de la capacidad mundial de poliéster ya se encuentra en Asia y que otras fibras sintéticas siguen la misma trayectoria, Europa depende cada vez más de un puñado de proveedores no europeos para la mayor parte de su suministro de materiales textiles estratégicos) y la competitividad (en consonancia con la Estrategia de Bioeconomía de la UE y la próxima Ley de Biotecnología II, la innovación en biomateriales y bioprocesos puede aportar ventajas competitivas únicas y una diferenciación basada en la propiedad intelectual a los fabricantes con sede en la UE).
La estrategia traza el camino hacia una industria textil europea de base biológica y circular para 2050
“La bioeconomía textil europea no es solo una oportunidad de sostenibilidad, sino también una oportunidad industrial. Revertir décadas de creciente dependencia de los combustibles fósiles puede reforzar la competitividad, la resiliencia y la autonomía estratégica, al tiempo que se crea nuevo valor industrial y puestos de trabajo de alta calidad. La elección es nuestra”, subraya Marina Crnoja-Cosic, presidenta de Textile ETP.
La estrategia traza el camino hacia una industria textil europea de base biológica y circular para 2050, en la que los materiales de base biológica y circulares representen al menos la mitad de todas las fibras consumidas en la UE y la cadena de valor que los produce esté arraigada en Europa.
La visión abarca cuatro niveles interrelacionados (materia prima, bioprocesamiento y refinado, producción de fibras y materiales, y mercado, demanda y fin de vida útil) y cinco pilares fundamentales: materia prima de origen biológico y procesos de biorrefinería, fibras celulósicas sintéticas sostenibles, biosintéticos y nuevas fibras de biopolímeros, fibras naturales de origen sostenible, y bioquímica y procesamiento de origen biológico.
La estrategia identifica tres imperativos convergentes que hacen de la transición hacia los materiales de origen biológico una necesidad más que una opción
La estrategia se basa en un modelo cuantitativo diseñado específicamente para el consumo de fibras textiles en la UE-27 entre 2000 y 2050, que abarca siete mercados finales y once tipos de fibras en tres escenarios: una trayectoria de statu quo, en la que la proporción de materias primas fósiles en la base de fibras de Europa sigue aumentando y la competitividad de la industria de la UE disminuye; una trayectoria circular de base biológica impulsada por incentivos equilibrados e inversiones en reciclaje e innovación y capacidad en materia de bioeconomía; y una trayectoria agresiva de bioeconomía basada en un impulso muy centrado en la biofabricación y los materiales y procesos de base biológica.
La estrategia exige que todas las partes interesadas colaboren con el objetivo de alcanzar un resultado que se sitúe entre las dos últimas opciones, en el que los materiales renovables representen la mayor parte del consumo de fibra de la UE para 2050 y la cadena de valor que los produce esté arraigada en Europa, movilizando decenas de miles de millones de euros al año en toda la cadena de valor de la UE y creando decenas de miles de puestos de trabajo directos.













