El Textile PRO Forum ha presentado un análisis en el que advierte sobre las importantes diferencias existentes entre los sistemas nacionales de responsabilidad ampliada del productor (EPR) para el textil y reclama una mayor armonización para reducir la carga administrativa de las empresas y facilitar el funcionamiento del mercado único europeo.
La implantación de los sistemas de responsabilidad ampliada del productor (EPR) para productos textiles avanza en Europa, pero lo hace a diferentes velocidades y con modelos operativos muy diversos. Esa es una de las principales conclusiones del informe elaborado por el Textile PRO Forum, una plataforma que reúne a 35 organizaciones de 21 países, y cuyos resultados fueron presentados el 17 de junio en Bruselas.
Un mosaico regulatorio para las empresas textiles
El estudio, desarrollado por el grupo de trabajo liderado por Viola Corbellini y Luca Campadello, ambos de Erion Textiles, analiza las prácticas de doce organizaciones de responsabilidad del productor (PRO) pertenecientes a once países europeos. El objetivo es identificar oportunidades para reducir las cargas administrativas derivadas de la futura aplicación de los sistemas EPR.
El análisis revela diferencias significativas en cuestiones como los procedimientos de registro, la frecuencia de presentación de datos, los sistemas de facturación o la identificación de los productores. Mientras algunos países exigen declaraciones anuales, otros aplican modelos trimestrales e incluso mensuales.
Asimismo, los canales de registro varían entre plataformas digitales, contacto directo con las organizaciones gestoras o sistemas administrados por las autoridades públicas.
Los sistemas EPR textiles de Europa presentan grandes diferencias en registro, informes, pagos y gestión de datos, lo que complica la actividad de las empresas que operan en varios mercados
Simplificar para favorecer el mercado único
Según el Textile PRO Forum, esta fragmentación puede convertirse en un obstáculo especialmente para las pymes, los operadores de comercio electrónico y las empresas que venden en varios países europeos.
Entre las recomendaciones planteadas destacan la creación de un conjunto mínimo común de datos para el registro, calendarios de reporte más homogéneos, sistemas digitales interoperables y procedimientos simplificados para los pequeños productores.
El documento también subraya la necesidad de clarificar la definición de productor, establecer mecanismos de coordinación entre diferentes PRO y diseñar herramientas capaces de adaptarse a futuras exigencias regulatorias, como la eco-modulación o una mayor trazabilidad de los productos.
Un paso más hacia una economía circular textil
La organización insiste en que armonizar no significa eliminar las particularidades nacionales, sino construir una base común que permita desarrollar sistemas compatibles y más eficientes.
Anais De Bergeyck, Policy Officer de Euratex, señala que «la implantación del EPR textil ya es una realidad en Europa, pero debe ser viable para los productores y eficaz para las autoridades».
Las conclusiones serán debatidas en la próxima reunión plenaria del Textile PRO Forum, donde se estudiarán nuevas orientaciones y recomendaciones para avanzar hacia un modelo europeo más coordinado.
Perspectivas
La entrada en vigor de la nueva Directiva Marco de Residuos obligará a los Estados miembros a implantar sistemas EPR para textiles y calzado en los próximos años. La armonización de criterios aparece como uno de los grandes retos para garantizar una transición eficiente hacia una economía circular del sector textil.













