La 65ª edición de Filo ha cerrado en Milán con balance positivo en un contexto marcado por la incertidumbre global, destacando especialmente la colaboración estratégica con Lineapelle y el creciente peso de la sostenibilidad en el discurso del sector.
La feria internacional de hilados y fibras Filo ha concluido su 65ª edición con resultados satisfactorios, consolidando su papel como plataforma especializada dentro del calendario europeo. Celebrada en Milán, la cita ha estado marcada por un elemento diferencial: la intensificación de su sinergia con Lineapelle, la feria de referencia en el sector de la piel.
Sinergias que redefinen el modelo ferial
Uno de los aspectos más relevantes de esta edición ha sido precisamente la conexión con Lineapelle, que ha permitido a numerosos visitantes recorrer ambos certámenes y obtener una visión más completa de la cadena de valor textil. Esta colaboración apunta a una tendencia creciente: la integración de ferias complementarias para ofrecer propuestas más transversales y competitivas.
El flujo de visitantes se ha mantenido constante durante los dos días, pese a coincidir con los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina, que generaron ciertas dificultades logísticas. Aun así, los expositores presentaron colecciones de alto nivel, valoradas por compradores tanto nacionales como internacionales por su enfoque en innovación, investigación y estilo.
Internacionalización y atracción de compradores
Filo continúa reforzando su perfil internacional gracias a la colaboración con la agencia ITA y la Región de Piamonte. En esta edición, una delegación de 25 compradores procedentes principalmente de Europa (incluida España) y mercados asiáticos como India y China ha contribuido a dinamizar el evento.
A ello se suma la participación en los Buyers Days, que han permitido intensificar el contacto directo entre fabricantes y compradores estratégicos, reforzando el posicionamiento de la feria como plataforma de negocio cualificado.
Sostenibilidad: del discurso a la regulación
Uno de los momentos clave de la feria fue la visita del ministro italiano de Medio Ambiente y Seguridad Energética, Gilberto Pichetto Fratin, quien puso el foco en el papel del sector textil dentro de la transición hacia modelos más sostenibles.
El responsable gubernamental subrayó la necesidad de avanzar hacia la responsabilidad ampliada del productor, implicando directamente a las empresas en la gestión del final de vida de los productos textiles. Asimismo, defendió el impulso del ecodiseño, el uso de fibras de bajo impacto y el abandono de prácticas vinculadas al fast fashion.
Este posicionamiento institucional refuerza una idea cada vez más presente en el sector: la sostenibilidad ya no es solo un elemento de valor añadido, sino un eje regulatorio que condicionará la competitividad futura.
Innovación y trazabilidad en el centro del debate
En paralelo, iniciativas como Made in Filo han despertado un notable interés entre los visitantes. Este proyecto, basado en el desarrollo de tejidos a partir de hilados de los propios expositores, pone en valor la capacidad técnica de la industria y su apuesta por la innovación aplicada.
En el ámbito de la sostenibilidad, la colaboración con CLASS ha permitido profundizar en conceptos como trazabilidad, transparencia, ética o circularidad, evidenciando un cambio de enfoque hacia soluciones más concretas y medibles.
Próxima cita: septiembre 2026
La próxima edición, Filo 66, se celebrará los días 15 y 16 de septiembre en Fiera Milano Rho, donde se espera consolidar esta estrategia de crecimiento basada en la calidad, la internacionalización y la innovación.













