Los organizadores subrayan el “resultado positivo” de una edición en la que se han presentado alrededor de 200 colecciones con las nuevas tendencias en colores y materiales para la primavera-verano de 2027.
Bajo el tema Placer, el salón ha mostrado las tendencias para la primavera-verano 27, centradas en una nueva forma de sensualidad conscientemente escenificada: la próxima temporada marca un punto de inflexión hacia una renovación consciente.
La presencia física, el optimismo, la alegría y la creatividad contrarrestan la desaparición de la individualidad y ofrecen una respuesta al conformismo y la previsibilidad. El color desempeña un papel fundamental en esto. Ya no se utiliza simplemente como elemento decorativo, sino como una decisión consciente de presentarse al mundo con mayor confianza en uno mismo.

Los materiales presentan texturas híbridas y juegan con los contrastes entre la naturaleza y la tecnología, la realidad táctil y la mejora digital. Con los cinco temas de tendencia Buoyant, Belpoque, Cmmn Ground, Genuine y Afterlight, la moda se mueve entre la estilística urbana, la neocouture y las referencias históricas. Estas últimas no pretenden tanto idealizar el pasado como expresar un nuevo optimismo.
Los colores vivos, los algodones densos, los jerséis técnicos y los llamativos tejidos de punto aportan a las colecciones primavera-verano 27 un aire optimista y experimental, respaldado por estampados abstractos multicolores y patrones contrastantes. Las gasas, georgette, encajes y tafetanes más finos aportan una ligereza nostálgica y decorativa, con motivos florales difuminados y adornos a gran escala que hacen referencia a la historia.

Los tejidos funcionales urbanos, como el denim descolorido por el sol, el algodón brillante, el mohair y los jerséis fluidos, actualizan las siluetas clásicas con líneas tranquilas, estampados reducidos y cuadros sutilmente realzados. Las texturas artesanales, desde mezclas de lino y estructuras de pelo alto hasta cuero lavable, enfatizan la autenticidad de los materiales y la irregularidad natural como contrapunto a la perfección digital.
Por último, los jerséis plisados, los tejidos de nailon brillante, la seda y los tejidos de punto con textura añaden acentos escenográficos: los reflejos de luz, los degradados y los fluidos gradientes de color crean una tensión visual que completa atmosféricamente el look de temporada.
















