La industria mundial del denim continúa reduciendo su huella ambiental gracias a la automatización y la modernización de los procesos. Sin embargo, el uso de productos químicos sigue siendo uno de los principales obstáculos para alcanzar una producción más sostenible.

La metodología EIM (Environmental Impact Measurement), desarrollada en España y convertida en un estándar internacional para evaluar el impacto ambiental de los procesos de acabado textil, ha presentado su informe anual Denim Industry Progress & Insights 2025, una radiografía de la evolución sostenible del sector del denim a escala mundial.

Agua y energía consolidan los avances

Los datos muestran una evolución positiva, aunque desigual, impulsada por la optimización de procesos y la incorporación progresiva de tecnologías más eficientes. Actualmente, el 66% de los procesos ya se clasifican como de bajo impacto ambiental. El consumo medio de agua se mantiene en torno a los 30 litros por prenda, reflejando una estabilización tras años de mejoras continuadas.

En el ámbito energético, el 85% de los procesos presenta un bajo impacto gracias a la modernización de los equipos y a una mayor automatización.

sostenibilidad del denim

El 66% de los procesos de acabado del denim ya se consideran de bajo impacto ambiental, mientras que un 27% continúa registrando un elevado impacto químico

Los productos químicos, principal reto pendiente

El informe señala que el 27% de los procesos todavía registra un elevado impacto químico. Entre las causas figuran el empleo de sustancias genéricas, la falta de transparencia en determinadas formulaciones y la persistencia de métodos tradicionales como el uso de piedra pómez o permanganato de potasio.

Según EIM, el problema ya no reside en la disponibilidad de tecnologías más limpias, sino en la velocidad de adopción de estas soluciones por parte de toda la cadena de suministro.

Mejoras también en las condiciones laborales

La automatización está contribuyendo igualmente a mejorar la salud y la seguridad de los trabajadores. El 68% de los procesos presenta un bajo impacto sobre las personas gracias a la sustitución de técnicas manuales más agresivas por tecnologías más responsables.

Un sector bajo presión para acelerar su transformación

El informe recuerda que cada año se fabrican aproximadamente 5.000 millones de jeans en todo el mundo y que la industria de la moda afronta una creciente presión para reducir su impacto ambiental y aumentar la transparencia de sus procesos. La medición objetiva y comparable de los indicadores se ha convertido en una herramienta estratégica para marcas, fabricantes y proveedores.

Perspectivas

La evolución del denim demuestra que la sostenibilidad avanza de forma tangible, especialmente en consumo de agua, energía y protección de los trabajadores. Sin embargo, la transformación completa del sector dependerá de la capacidad para extender las tecnologías ya disponibles y abordar definitivamente el desafío químico, uno de los aspectos más sensibles en la cadena de valor textil.

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