Maison&Objet vuelve a marcar agenda en París con una lectura clara: la iluminación deja de ser “solo” funcional y se convierte en material, color y relato. Cuatro claves destacan este año: aluminio efecto cromo, alabastro, rojo burgundy y cerámica.
París ha vuelto a encender el radar del interiorismo en Maison&Objet, bajo el lema Past Reveals Future (el pasado revela el futuro), una edición que reivindica raíces, artesanía y excelencia desde una mirada contemporánea.
Aluminio, el nuevo básico sofisticado
El metal pulido, casi espejo, gana protagonismo porque duplica el entorno y grafía el espacio: más que iluminar, marca ritmo visual. En la selección de Nedgis destacan la Topan VP13 cromada de &Tradition y la VL 56 cromada de Louis Poulsen, dos piezas que traducen esa idea de brillo preciso a formatos domésticos.
Alabastro, la luz silenciosa
El contrapunto llega desde lo mineral: el alabastro no deslumbra, tamiza. Funciona especialmente en baños, pasillos o rincones de lectura donde el ambiente pide calma. Aquí se sitúan el aplique Hepworth (CTO Lighting) y la Cubic S1344 de Aromas del Campo, con geometría contenida y difusión cálida.
Burgundy, un acento cálido y elegante
El rojo vino aparece en dosis pequeñas (un aplique, una sobremesa) para elevar sin saturar. Nedgis lo emplea en la Catherine de Serax y la Milán LED de It’s About Romi, dos lecturas: una más táctil y doméstica; otra más funcional y regulable.
Cerámica, el regreso de lo artesanal con diseño
Esmaltes, volúmenes y halos cromáticos: la cerámica vuelve como objeto-lienzo. En la selección, la Concha de Carré Coco y la Voila de Ferroluce refuerzan la pared como punto focal, con ese equilibrio entre gesto manual y acabado de autor.
Impacto en retail y hogar: del textil al total look del interior
Estas cuatro claves conectan de lleno con la evolución del home & contract: premiumización, tactilidad y piezas con historia (muy alineadas con el espíritu “Past Reveals Future” y sus recorridos de tendencias en feria). Para el sector textil-hogar y la distribución, el mensaje es directo: color (burgundy), brillo metálico, minerales lechosos y acabados artesanos se convierten en lenguaje transversal para coordinar iluminación, tejidos, tapicería y accesorios en propuestas más coherentes y más fáciles de vender como “conjunto”.










