El proyecto Horizon Europe Melange, coordinado por Aalto University, investigará durante tres años nuevas formas de integrar el color desde las primeras etapas de fabricación para avanzar hacia una producción de textiles de interior más circular y eficiente.
La industria europea de textiles de interior contará con un nuevo proyecto de investigación destinado a replantear uno de los procesos con mayor consumo de recursos dentro de la fabricación textil: la coloración.
El proyecto Melange, puesto en marcha oficialmente el 28 de agosto, propone trasladar el diseño del color desde las fases finales de acabado hacia etapas anteriores del proceso productivo, especialmente la fibra.
La iniciativa forma parte del programa Horizon Europe, está coordinada por Aalto University, en Finlandia, y reúne a nueve socios de siete países europeos. Tendrá una duración de 36 meses, desde agosto de 2026, y dispone de un presupuesto aproximado de cuatro millones de euros.
El color como herramienta para mejorar la circularidad
Melange parte de la consideración de que los sistemas convencionales de tintura y coloración continúan requiriendo cantidades significativas de agua, energía y productos químicos.
Además, la búsqueda de una elevada uniformidad de color en fibras, hilados y tejidos puede generar pruebas de producción, descartes y dificultades para incorporar materias primas recicladas o materiales caracterizados por una mayor variabilidad.
Frente a este modelo, el proyecto investigará tecnologías de coloración de menor impacto aplicadas en la fase de fibra, entre ellas procesos como spin dyeing, dope dyeing y solution dyeing.
Uno de los elementos diferenciadores será precisamente asumir las variaciones cromáticas como una característica estética del producto y no necesariamente como un defecto.
El planteamiento toma como referencia una práctica tradicional desarrollada en Prato, Toscana, basada en mezclar fibras recicladas previamente coloreadas según diferentes tonalidades, evitando así determinados procesos posteriores de nueva tintura.
Melange pretende reducir hasta un 50% el consumo de agua y productos químicos frente a determinados procesos convencionales de coloración realizados durante las fases finales de acabado
Del diseño a los modelos de negocio
El proyecto no se limitará al desarrollo tecnológico. Su metodología abordará simultáneamente cuatro ámbitos considerados esenciales para favorecer el cambio: estética, procesos productivos, modelos de negocio y regulación.
Entre sus líneas de actuación figuran el análisis de prácticas actuales de coloración, el estudio de técnicas tradicionales de menor impacto, el diseño y prototipado de nuevos textiles, las pruebas industriales desde la fibra hasta el tejido y el desarrollo de nuevos planteamientos comerciales y de marketing B2B.
También se analizarán posibles estándares y medidas regulatorias que puedan facilitar una mayor implantación de estas soluciones dentro de la industria.
Melange se centrará específicamente en los textiles de interior, un segmento que, según los impulsores del proyecto, representa aproximadamente un tercio de la producción textil mundial y que ha recibido hasta ahora menor atención que la moda dentro de los debates sobre sostenibilidad.
Textile ETP será responsable de las actividades de comunicación, difusión y relación con los diferentes agentes de la industria. La plataforma también integrará los resultados del proyecto dentro de ECOSYSTEX, iniciativa destinada a conectar proyectos europeos relacionados con circularidad y sostenibilidad textil.
Para Lutz Walter, secretario general de Textile ETP, el proyecto permitirá abordar conjuntamente dos áreas que considera menos desarrolladas dentro de la transformación sostenible del sector: los textiles de interior y la gestión del color.












