EEUU amenaza con imponer un arancel del 25% a las importaciones de productos europeos, entre ellos el calzado

La suspensión temporal de derechos adicionales a las importaciones de determinados productos de los Estados Unidos desde el 11/03/2021 ha conllevado una reacción por parte de EE.UU. a amenazar a la Unión Europea y a España entre otros países a nivel mundial. La Asociación Española de Empresas de Componentes para el Calzado (AEC) nos ha hecho llegar un comunicado al respecto.

“Si la pandemia ya nos estaba generando estragos en el sector, solo nos faltaba el golpe de gracia; y con los Estados Unidos nos hemos topado. Menos mal que nuestros representantes políticos a nivel nacional y europeo están sabiendo gestionar el conflicto, que ni cortos ni perezosos les está llevando a un atolladero en el que, al final, el más grande impondrá sus condiciones. Pero como parece que todavía no nos hemos dado cuenta de con quién nos jugamos los cuartos, nuestros políticos se han embarrado, y como siempre, nosotros seremos los perjudicados.

Todos somos conocedores de las guerras comerciales que han ido sucediéndose durante la etapa Trump, primero contra China por las tecnologías y el 5G, y luego con la Unión Europea por las ayudas a Boing y la tasa Google y Tobin a Estados Unidos.

La OMC dio luz verde a Bruselas para que impusiera aranceles a las importaciones por importe de 4.000 millones de dólares anuales desde Estados Unidos. Esto como parte de la guerra comercial que enfrenta a los Estados Unidos y la Unión Europea desde hace 16 años por los subsidios aéreos.

En octubre del pasado año la OMC le otorgó a la administración Trump el derecho de imponer aranceles por 7.500 millones de dólares en bienes europeos, a lo que la Unión Europea respondió.

El 11 de marzo se publicó el Reglamento (UE) 2021/425 mediante el cual se establece que, a partir del 11 de marzo de 2021 queda suspendida durante un período de cuatro meses la aplicación del Reglamento (UE) 2020/1646, que impuso derechos de aduana adicionales a ciertos productos originarios de Estados Unidos el 10/11/2020.

Esta suspensión de derechos de aduana adicionales, aunque es temporal, podría volver a aplicarse a partir del 11 de julio de 2021, en el caso de que los negociadores de EE.UU. y la UE no llegasen a un acuerdo para resolver sus diferencias sobre las subvenciones otorgadas por parte del Gobierno de Estados Unidos al fabricante de aeronaves Boeing, lo cual repercute negativamente a otros sectores por la reacción que han adoptado los EE.UU., castigándonos por la entrada en vigor del nuevo Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales (IDSD), de los que España ha pasado a integrar un grupo creciente de naciones, Francia, Italia, Reino Unido, Austria, India, y Turquía, cuyos impuestos digitales, con argumentos casi idénticos, han sido declarados discriminatorios contra las empresas norteamericanas, a las que se dirige de manera selectiva sobre los servicios digitales en los que las empresas norteamericanas son líderes mundiales, estableciendo excepciones y supuestos de no sujeción, que persiguen evitar gravar a las empresas españolas o europeas.

Dada esta situación, el 26 de marzo de 2021, el representante comercial de los Estados Unidos anunció una propuesta de castigo de imponer un 25% de arancel a la importación sobre los productos de Austria, India, Italia, España, Turquía y el Reino Unido, con respecto al impuesto a los servicios digitales de cada país. Los porcentajes arancelarios propuestos estarían directamente vinculados al importe de los Impuestos sobre los Servicios Digitales que se estima que cada país recaude de las empresas estadounidenses.

Con la imposición de aranceles adicionales del 25% a la importación de determinados productos, por la imposición del (IDSD) a las empresas norteamericanas, ha conllevado que Estados Unidos imponga aranceles a la importación de todo tipo de productos, afectando especialmente al calzado de España, Italia y el Reino Unido. Concretamente y en el caso de España, los productos afectados son: La Marroquinería, el Calzado, los Sombreros y el sector de la Cristalería; lo que en el caso del calzado conllevaría alcanzar un arancel del 35%, y del 37,5% inasumibles por los compradores estadounidenses, resultante del 10% y el 12,5% que ya asumían y al que ahora se les repercute un 25% adicional.

Esta suspensión de derechos de aduana adicionales, aunque es temporal, podría volver a aplicarse a partir del 11 de julio de 2021, en el caso de que los negociadores de EE.UU. y la UE no llegasen a un acuerdo

Según declaraciones del presidente de AEC, Manuel Román Ibáñez, en el caso del calzado, esta grave situación que se suma al deterioro de la industria por la caída del consumo, conlleva que los pedidos que estuviesen comprometidos hasta la fecha queden cancelados temporalmente, o bien, definitivamente en el caso de que los aranceles se impongan, dejando de hacer viables las operaciones comerciales y deteriorando las relaciones empresariales de nuestro tejido industrial con las empresas norteamericanas. Lo que supone una catástrofe para todos nosotros como empresarios de un sector modélico, en el que seguimos sufriendo la desidia por parte de nuestros gobernantes, después de todo el esfuerzo que hemos realizado a lo largo de tantos años para liderar a nivel mundial la imagen de nuestra marca país y de la que todos nos sentimos tan orgullosos.

Por países, Estados Unidos sigue siendo, de lejos, el mayor importador de calzado del mundo, ya que compra uno de cada cinco pares de zapatos a nivel mundial.

En 2020, España exportó a los Estados Unidos, 3.557.025 pares de calzado por valor de 151.563.100€, de los que el 90% procede de Alicante, lo que representa el 8% de las importaciones que recibe el país americano y entre los proveedores destaca el eje Elche, Elda y Petrer, que ha ganado el prestigio internacional con un destacado hueco en el sector del calzado de lujo.

Esta situación, que cada vez se agrava más, puede conllevar un efecto dominó en el sector del calzado a nivel nacional, generando una pérdida de oportunidad de las operaciones comerciales inicialmente acordadas entre los clientes norteamericanos y los fabricantes españoles, y afectando, no sólo al fabricante de calzado, sino a toda la industria auxiliar de los componentes para el calzado, así como a todo el tejido empresarial y profesional que prestan servicios indirectos en torno al sector del calzado.

Por países, Estados Unidos sigue siendo, de lejos, el mayor importador de calzado del mundo, ya que compra uno de cada cinco pares de zapatos a nivel mundial

La preocupación por parte de los fabricantes españoles es máxima, dado que si los EE.UU. finalmente imponen dichos aranceles a la importación, los pedidos quedarían cancelados en firme y la temporada de verano y la de invierno se perderían… Si las firmas norteamericanas que, en algunos casos ya han notificado la paralización temporal de los pedidos, si finalmente los cancelasen, las empresas españolas se verían abocadas casi al cierre. Por lo que algunas empresas ya se estén planteando iniciar planes de restructuración ante las consecuencias que pueda generar el castigo impuesto por los EE.UU. a la Unión Europea, que afectan en el caso de nuestro sector a España.

Tal es el daño que nos puede generar, si la Unión Europea y España no llegan a un acuerdo inmediato con los Estados Unidos, y dicho arancel finalmente entra en vigor, que se perderán contratos, operaciones comerciales, pedidos, inversiones y por consiguiente, puestos de trabajo, sin mencionar las penalizaciones por las responsabilidades subsidiarias de las condiciones contractuales ya acordadas que pueden ser millonarias, deteriorando aún más la situación de las empresas españolas de nuestro sector a las que la pandemia ya las ha dejado fuera de juego, declara Román.

Concretamente este tema se abordó el pasado 30 de marzo durante la reunión que mantuvimos los representantes de FICE, AEC y AVECAL con la eurodiputada Inmaculada Rodríguez-Piñero, en la que le manifestamos nuestra preocupación al respecto.

Rodríguez-Piñero, que es vocal de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, nos manifestó su compromiso de mediar ante la Comisión para que se gestionase la supresión de las trabas arancelarias con terceros países, especialmente con Estados Unidos y la India y que negociase tratados que puedan contemplar ventajas para el calzado y sus componentes con otros países como Japón o Australia.

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