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Buff continúa apostando por la producción local y necesita ampliar su equipo de fábrica con 140 profesionales de la confección: 70 de aquí a finales de año y, otros 70 más, a lo largo del próximo 2023.

Estas 140 incorporaciones se sumarán a los/as 350 empleados/as actuales; de los/as cuales, 108 son también profesionales de la confección. Las 140 nuevas incorporaciones de la empresa especializada en accesorios de cuello y cabeza deben saber confeccionar tejidos varios (lycra, poliéster, polar…), con máquina plana y overlock, o recubridora o flatlock; así como tener disponibilidad para trabajar en distintos turnos (de mañana, tarde y noche), y ser personas metódicas, organizadas, con sentido estético y una gran habilidad manual. Por su parte, la empresa se compromete a ofrecerles contrato laboral estable y sueldo según convenio colectivo y, todo ello, con un buen ambiente de trabajo.

Buff tiene previsto que estas 140 nuevas incorporaciones trabajen en el edificio de 3 plantas y 1.500m2 que acaban de inaugurar y en el que han invertido 1,4 millones de euros

“Actualmente, nuestra empresa cuenta con 108 profesionales de la confección que, en pocos años, necesitarán un relevo generacional y, por este motivo, nos estamos anticipando”, explica la responsable de personas de Buff, Almudena Cara, para quien está resultando una ardua tarea asegurar el relevo generacional y ampliar la plantilla, “debido a que las nuevas generaciones no se sienten atraídos por este sector tan maduro y aún no tienen la formación necesaria para relevar a nuestro equipo de profesionales”.

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Buff tiene previsto que estas 140 nuevas incorporaciones trabajen en el edificio de 3 plantas y 1.500m2 que acaban de inaugurar y en el que han invertido 1,4 millones de euros; a los que hay que sumar otros 200.000 euros más en maquinaria para la fabricación de su catálogo de gorras, para la próxima colección primavera-verano 2023.

De esta manera, amplían su área de producción de Igualada (Barcelona), que entre fábrica y oficinas suma más de 13.000m2, con el objetivo de aumentar la producción e internalizar progresivamente la pequeña parte de la producción que aún realizan fuera de sus instalaciones.

Formación para emplear a jóvenes

Esta iniciativa se suma a la que la empresa puso en marcha el pasado mes de marzo, cuando contrató a cuatro jóvenes que, mientras se forman durante un año en la Escuela de Confección Buff, trabajan en la propia compañía con un contrato laboral cuya remuneración viene marcada en función del convenio colectivo. Como explica Almudena Cara, “el objetivo es poder seguir contando con ellos/as, una vez hayan acabado su formación y sus prácticas, así como, en los próximos años, ampliar esta formación a un número creciente de personas que tengan dificultades para acceder al mercado laboral”.

La escuela, que se creó con el fin de promover el relevo generacional en el oficio de la confección y asegurar la continuidad de esta profesión tan arraigada en la región, vio la luz gracias a un acuerdo con la Fundación textil FITEX y el Ayuntamiento de Igualada, con la colaboración de la Generalitat de Catalunya y el Igualada Fashion Lab.

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