Publicidad

Con motivo de la publicación de su Informe de primavera de 2021, Euratex pide a las instituciones europeas que implementen una nueva estrategia industrial que respalde de manera efectiva a la industria textil europea. Euratex acoge con satisfacción el hecho de que la industria textil y de la confección sea reconocida como uno de los 14 ecosistemas esenciales de la economía europea, “pero debemos tomar medidas eficaces para apoyar a estos sectores y tener en cuenta la dimensión global”, subrayan.

Los datos económicos de 2020 que recoge el Informe muestran tendencias preocupantes. Las cifras reflejan una contracción espectacular de la demanda y la producción: el volumen de negocios de la UE se contrajo un -9,3% en los textiles (que está en línea con la media general de la fabricación) y un -17,7% en la confección, en comparación con 2019.

Además, las interrupciones de la cadena de suministro y los aumentos sustanciales en los precios de algunas materias primas están ejerciendo una presión significativa sobre las industrias de T&C en toda Europa. El déficit comercial de textiles y prendas de vestir europeos saltó de -47.000 millones de euros en 2019 a -62.000 millones de euros en 2020, un aumento de más del 30%, que se debe casi en su totalidad a la importación de mascarillas faciales chinas y productos relacionados. Afortunadamente, las cifras más recientes del primer trimestre de 2021 indican algunos signos de recuperación.

Publicidad

Esa cifra ilustra muy bien los debates políticos de hoy sobre el futuro de la industria europea. Muchas empresas europeas han realizado esfuerzos considerables para adaptar su producción a la pandemia, pero claramente esto no ha sido suficiente. Ya sea que el coste de producción en Europa sea demasiado alto o que la UE deba adaptar sus normas de contratación, la industria necesita tener un plan coherente a largo plazo para ser más competitiva y conquistar nuevos mercados.

La Asamblea General de Euratex destacó el papel fundamental de la nueva Estrategia Industrial de la UE. La inclusión de textiles y prendas de vestir en los catorce ecosistemas es un paso en la dirección correcta para consolidar la base industrial, pero también debemos mirar los desafíos globales. Las empresas europeas deberían seguir invirtiendo en innovación, diseño y calidad, en combinación con un movimiento estructural hacia textiles más sostenibles. Al mismo tiempo, la UE debería crear un entorno, tanto dentro del mercado único como a nivel mundial, en el que todo el mundo se rija por las mismas reglas.

“Debemos construir un camino de transición que se base en un diálogo honesto entre la industria y los responsables políticos, asegurando un campo de juego efectivo y equitativo”, comenta el presidente Alberto Paccanelli. “También me alegro de que TEKO, la Asociación sueca de empresas textiles y de moda, se haya convertido nuevamente en uno de nuestros miembros. Es señal de que la industria está unida. Ha llegado el momento de que las instituciones de la UE cumplan sus promesas”.

Publicidad
Artículo anteriorAitex lanza la tercera edición de sus Premios Empresariales
Artículo siguienteJeanologia expondrá en Itma Asia su nuevo modelo de producción