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Con motivo de los Días de la Industria de la UE, Euratex pide a la Comisión Europea y a los Estados miembros que establezcan las condiciones adecuadas para la competitividad y la resistencia de su base industrial, en particular en la industria textil y de la confección.

La industria textil/confección es un pilar de Europa con su savoir-faire y excelencia, contando con 160.000 empresas (principalmente pymes), empleando a 1.500.000 personas, generando 162.000 millones de euros. El 38% de la facturación de dicha industria se vende en los mercados mundiales, por lo que las PYME cubren más del 50% de esas ventas mundiales.

“Si la Comisión Europea y los Estados miembros no quieren perder dicho activo, deberían tomar una serie de medidas: Europa debería establecer una vigilancia eficaz del mercado, evitar la competencia desleal y garantizar la igualdad de condiciones. El continente tiene los estándares sociales y ambientales más estrictos y debe proteger la calidad de sus productos”, subrayan.

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“Con demasiada frecuencia escuchamos que los productos fabricados en otros países no cumplen con estos estándares, como es el caso de las máscaras faciales, y es hora de actuar en consecuencia”, prosiguen.

“Europa debería apoyar la transición hacia una industria más sostenible y digital a través de fondos y programas específicos. De hecho, las pymes, por su tamaño y capacidad, no tienen el poder de innovar sus productos y procesos en el corto plazo. Además, el sector debería reducir los riesgos futuros diversificando sus cadenas de suministro y promoviendo la producción cercana. Europa puede volver a jugar un papel fundamental en el desarrollo de una nueva política comercial”, añaden.

“El continente debería tener un enfoque a prueba de mercado al avanzar hacia la sostenibilidad y la economía circular. La transición verde debe equilibrar cuidadosamente el costo de este proceso de transición y los beneficios a largo plazo. La transición verde y digital se ve desafiada por la crisis económica. Las empresas y los ciudadanos pueden perder interés rápidamente si la transición no proporciona ningún beneficio a corto o medio plazo”, destacan.

“Europa debería ayudar a los sistemas e institutos educativos a desarrollar un conocimiento integral y de vanguardia de los T&C. Puede hacerlo a través de LongLife Learning, Erasmus + y la iniciativa Pact for Skills. Nuestras industrias sufren de una fuerza laboral que envejece y es fundamental volver a capacitarla o mejorarla. Y lo que es más importante, el sector debería atraer a las generaciones jóvenes para que se renueven e impulsen el cambio”, prosiguen.

“El continente debería tener un enfoque coherente al legislar en diferentes áreas. Todas las políticas, desde el Pacto Verde hasta la estrategia de Sustancias Químicas Sostenibles, desde la estrategia comercial de la UE hasta la estrategia industrial de la UE, deben ser coherentes y no obstaculizar la industria. Si no, las consecuencias serán fatales”, añaden.

“La próxima Estrategia europea para los textiles representa una gran oportunidad para que la industria y los responsables políticos desarrollen una visión de futuro”, comenta Dirk Vantyghem, director general de Euratex. “Si Europa pierde esta oportunidad, corre el riesgo de perder uno de los ecosistemas esenciales. Demasiados sectores se verán afectados por esa pérdida, ya que los textiles están en todas partes, desde un automóvil hasta la calle por la que caminamos”, concluye.

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