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La rápida expansión del COVID-19 ha forzado hasta la fecha el cierre de 1.695 puntos de venta en 72 países. Entre ellos, el pasado sábado 14 de marzo cerraron las más de 400 tiendas que la firma tiene en España.

En consecuencia, Mango ha activado un plan de contingencia que incluye la presentación de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por causa de fuerza mayor que tendrá efectos a partir del 14 de marzo y que afecta a 4.767 empleados, principalmente de la red comercial en España, así como a trabajadores de su centro logístico en Lliçà d’Amunt y de sus oficinas centrales en Palau-Solità i Plegamans.

Toni Ruiz, consejero delegado de Mango

“Nuestra prioridad es garantizar los puestos de trabajo de todos nuestros colaboradores. Con este objetivo, adaptaremos nuestras capacidades y estructura a las circunstancias que requiera cada momento para poder recuperar la normalidad lo antes posible”, explica Toni Ruiz, consejero delegado de Mango.

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Con la intención de minimizar el impacto causado en los colaboradores afectados por el ERTE, Mango ha decidido complementar su salario hasta un máximo de 2.000 euros en el mes de marzo. Además, todos aquellos bonos e incentivos devengados durante el mes de marzo se pagarán al finalizar el mes.

Se ha acordado también que toda la Dirección de la compañía ajustará significativamente su retribución mientras dure esta situación de excepcionalidad, comenzando por Toni Ruiz que ha decidido renunciar a cualquier tipo de retribución durante este período.

 

 

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