El 30 de marzo de 2022, la Comisión Europea presentó su visión para el futuro de la industria textil. La estrategia se centra en reducir la huella medioambiental y promover la sostenibilidad y la transparencia en la cadena de valor.

Euratex acogió con satisfacción la publicación de la estrategia, ya que reconoce la importancia estratégica de la industria textil europea y sus principales valores competitivos de calidad y creatividad. “Al mismo tiempo, hemos advertido de que trasladar esa visión a la realidad es un proceso delicado, ya que es necesario conciliar la sostenibilidad con la competitividad. Hacer la transición verde (y digital) debería hacer más fuertes a nuestras empresas; los beneficios deberían compensar los costes”, subrayan.

Esta premisa recibió un duro golpe con la guerra rusa en Ucrania, que estalló casi al mismo tiempo que se lanzaba la estrategia, y ha cambiado drásticamente el contexto económico. Los precios de la energía se multiplicaron por diez, lo que situó a la industria europea en una importante desventaja frente a sus competidores mundiales, provocando el cierre o la deslocalización de empresas. Los prolongados cierres patronales en China y las políticas comerciales defensivas en EE.UU. y otros países han generado aún más incertidumbre en el mercado y perturbado las cadenas de suministro.

“Hoy, un año después de su publicación, seguimos siendo prudentemente optimistas sobre la aplicación de la estrategia, pero debemos advertir de algunos escollos importantes en el camino que queda por recorrer”, añaden desde Euratex.

Las empresas textiles necesitan información y apoyo para cumplir este nuevo marco. Esto requiere una financiación sustancial que debería destinarse exclusivamente al sector

A pesar de estos tiempos turbulentos, la Comisión está avanzando rápidamente en la traducción de su Estrategia textil de la UE en proyectos de legislación. En la actualidad, hay al menos 16 textos legislativos sobre la mesa, que convertirán la industria textil en un sector estrictamente regulado.

La calidad de este nuevo marco normativo es fundamental para el éxito de la estrategia: las próximas normas deben ser coherentes, técnicamente viables y aplicables, y tener un coste mínimo para las PYME. “Pedimos un calendario realista y una prueba de competitividad para cada acto legislativo antes de su adopción”, subrayan.

Las empresas textiles necesitan información y apoyo para cumplir este nuevo marco. Esto requiere una financiación sustancial que debería destinarse exclusivamente al sector, cubriendo áreas de innovación y digitalización, desarrollo de capacidades, apoyo a las start ups e internacionalización, así como acceso a energía asequible.

En este sentido, Euratex pide a la Comisión que traduzca las actuales «buenas intenciones» en decisiones concretas.

A pesar de estos tiempos turbulentos, la Comisión está avanzando rápidamente en la traducción de su Estrategia textil de la UE en proyectos de legislación

“La estrategia de la UE no funcionará si no existe una demanda de textiles sostenibles, tanto por parte de los consumidores individuales como de las autoridades públicas (contratación pública). Hay que tomar medidas concretas para ofrecer una ventaja competitiva a los productos textiles sostenibles y de alta calidad, por ejemplo, mediante un tipo de IVA diferente, normas estrictas de contratación, una cooperación más estrecha entre las marcas/minoristas, los productores y los consumidores”, destacan.

“La estrategia de la UE también podría fracasar si ignoramos la dimensión global de la industria textil. Hasta el 80% de los productos de confección se producen fuera de la UE; estos productos deben cumplir el nuevo marco, pero sigue sin estar claro cómo garantizar esa igualdad de condiciones. La vigilancia del mercado debe intensificarse masivamente -también en lo que respecta a las ventas en línea-, pero esto requeriría esfuerzos significativos por parte de los Estados miembros, de los que no se dispone en la actualidad”, puntualizan.

A pesar de estos importantes retos, Euratex sigue comprometida con el éxito de la aplicación de la Estrategia Textil de la UE. El director general, Dirk Vantyghem, concluye: «Queremos ser un líder mundial en textiles sostenibles, basándonos en el espíritu empresarial, la calidad y la creatividad de casi 150.000 empresas textiles europeas. Crear este nuevo marco es un reto increíble, que requiere un estrecho diálogo entre la industria y el regulador. Pero si se diseña bien y se aplica con cuidado, puede marcar una nueva era para la industria textil europea».

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