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Septiembre no es el mes más popular del calendario. Para todos constituye el retorno a una rutina que, en demasiadas ocasiones, no es de nuestro agrado. Es el momento del temido síndrome postvacacional….

Pero quizá estos sean pensamientos demasiado ligados al mundo adulto. Porque, ¿qué pasa con los más pequeños? Porque para ellos septiembre es también el momento del regreso al cole, y no siempre constituye un momento placentero. ¿O sí? En buena medida también es labor de todos -empezando por los padres- ofrecerles motivaciones para que ese retorno esté teñido de felicidad, y no son pocas las que les podemos ofrecer: el reencuentro con los amigos, la posibilidad de nuevas experiencias, el aprendizaje y, por qué no, la moda. Porque septiembre es la antesala del otoño, una nueva estación que no tiene por qué ser gris y aburrida, sino estar llena de color y confort. Es tiempo de chaquetas, pantalones más abrigados y, cómo no, de calcetines.

Los calcetines fundamentales en el regreso al cole

Porque el otoño es la estación indicada para que estos accesorios entren por la puerta grande para los más pequeños de la casa. No hay que olvidar que los niños no paran de crecer y, en cada etapa de su vida, necesitan calcetines que les permitan vivir grandes aventuras sin perder el confort que otorgan unos pies bien protegidos. Y esas aventuras con sus compañeros y compañeras de colegio las van a vivir mejor si son en color: y para ello hay que apostar por una amplia variedad cromática para bebés y niños. Porque en todas las etapas de la infancia vivir aventuras en technicolor constituye uno de los mejores regalos.

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Sus personajes favoritos, desde los míticos protagonistas de los cuentos de hadas hasta los más actuales de los videojuegos, llevan calcetines. Y seguro que les dan más fuerza para vivir aventuras tanto en el mundo físico como en el digital, que cada vez es más visitado por los más pequeños.

Para estar a la altura de estas aventuras coloridas los calcetines no se pueden quedar atrás, y por eso cada vez más ofrecen un universo cromático que incluye colores tan atrevidos como amarillos, rojos, naranjas, hasta nos pueden pedir comprar calcetines verdes para el colegio. Esta variedad cromática les permite que cada día los puedan llevar un color diferente y compararlos con los que llevan sus compañeros. Y no solo el color: también las formas son importantes: leotardos, calcetines cortos, calcetines largos, calcetines en canalé o lisos…Colores y formas que combinan a la perfección con el uniforme, la ropa del cole o la guardería. ¿Qué mejor lugar para encontrar toda esta variedad que en una tienda Cóndor?

¿Estética sin confort?

¿Pero qué sería de la estética sin confort? Los calcetines son el instrumento textil con el que, desde bien pequeños, aprendemos el placer que se deriva del confort. Texturas y emociones reconfortantes que provienen del simple acto de ponerse unos calcetines. Un gesto que aprendemos en la infancia y que nos acompañará el resto de nuestra vida.

Con este universo de color, confort y emoción los jóvenes protagonistas de nuestra historia pueden vivir un retorno al colegio con más optimismo, protegidos de pies a cabeza y concentrados en lo que tienen que estar: aprender y disfrutar con sus compañeros.

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