La compañía de productos químicos especializados en soluciones sostenibles ha celebrado cien años de innovación en colorantes sulfurosos en su centro de fabricación e investigación de Castellbisbal, cerca de Barcelona.

El hito se conmemoró en una ceremonia in situ a la que asistieron más de 250 invitados, entre los que se encontraban autoridades de la Generalitat de Cataluña, altos directivos de Archroma, personal en activo y jubilados, así como clientes y proveedores clave.

«Ofreciendo una calidad de producto constante que ha dado lugar al desarrollo de los colorantes de azufre, Archroma Castellbisbal tiene una herencia de excelencia que se ha mantenido durante un siglo. El equipo de expertos local está preparado para liderar la próxima ola de avances en la industria textil con el objetivo de continuar mejorando la efectividad y el compromiso con el medio ambiente de los tintes y los procesos sulfurosos», afirma Mark Garrett, CEO de Archroma. «Archroma mantiene su compromiso de mantener los altos estándares de Castellbisbal e invertir en nuestra gente e instalaciones locales», añade.

Las raíces de la planta de Castellbisbal se remontan al año 1921, cuando Joan Cardoner Vidal fundó una empresa de fabricación de colorantes que finalmente fue comprada por Sandoz, que posteriormente fue adquirida por Clariant y, más tarde, por SK Capital para crear Archroma.

Sus avances han ayudado a que la tecnología de sulfurosos se convierta en un elemento básico en la producción de tejanos, ropa casual y ropa de trabajo durante los últimos 100 años, con una excelente solidez al color y una buena rentabilidad.

Sede de un centro de investigación que ha aportado numerosas innovaciones, Castellbisbal es particularmente conocida por la creación en los años 1980 de la gama DIRESUL RDT, que se lanzó al mercado como los primeros colorantes sulfurosos prereducidos con bajo contenido de sulfuro.

Recientemente, Archroma ha desarrollado DIRESUL EVOLUTION BLACK que permite una reducción significativa de recursos naturales en la síntesis del colorante, permitiendo la creación de nuevos estilos de denim negro.

Entre las tecnologías patentadas por el equipo de investigación de Castellbisbal se encuentran los colorantes DIRESUL EarthColors y FiberColors, que utilizan como materia prima residuos de la industria alimentaria y textil respectivamente. “Estas innovaciones revolucionarias fabricadas en Castellbisbal para clientes, marcas y minoristas ayudan a avanzar en la circularidad en la industria textil”, subrayan desde la compañía.

La planta de Castellbisbal también destaca por sus rigurosas medidas de control de calidad, y contribuye a la comunidad local asociándose con bancos de alimentos y organizaciones de servicios sociales, así como colaborando con instituciones académicas especializadas en química. Castellbisbal también produce colorantes utilizados para el mercado del papel, como DIRESUL NATURAL BROWN P y DIRESUL BLACK PFT.

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