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El Observatorio Textil y Moda ha evaluado los impactos de la legislación nacional y europea sobre ecodiseño textil en un primer taller de su Laboratorio de ideas TT@OTYM 2024 en colaboración con PwC.

Con la presencia de una treintena de empresas de textil y moda -especialmente de prendas de vestir, prendas para el hogar y aplicaciones similares, así como de recogedores y clasificadores selectivos, reutilizadores y recicladores (incluyendo a entidades sociales), centros tecnológicos de referencia para el textil y otras empresas afines de los sectores de inspección, verificación y certificación, de transformación digital, de química industrial y maquinaria- se evaluaron retos, amenazas y oportunidades de las nuevas legislaciones en materia de ecodiseño para las cadenas de valor circulares del textil y la moda españolas.

El taller estuvo precedido por la intervención de la secretaria general de Innovación, Teresa Riesgo, así como del presidente del Observatorio y de Textil Santanderina, Juan Parés, y posteriormente fue clausurado por el comisionado del PERTE de Economía Circular, Alejandro Dorado, y por el vicepresidente de la entidad y director general Corporativo del Grupo Tendam, Ignacio Sierra.

En este primer taller sobre ecodiseño participaron como ponentes iniciales el consejero de Industria de la Representación Permanente Española en Bruselas y el director de Sostenibilidad de la Patronal Textil Europea, EURATEX, entre otros, así como, en su mesa redonda, directivos de empresas de equipamiento deportivo (Decathlon), de prendas laborales y de protección (Grupo Iturri) y de moda española (Adolfo Dominguez), así como también centros tecnológicos sectoriales (AITEX), que expusieron sus avances en estas materias, problemáticas frecuentes y su visión futura.

En el transcurso del taller se expuso el actual desarrollo legislativo europeo en materia de ecodiseño para productos sostenibles, de aplicación a los productos comercializados en el mercado interior europeo, explicando la visión empresarial europea sobre su reglamento en curso y sus futuros actos delegados particularizados a productos textiles, analizando sus impactos sobre costes, competitividad y cadenas globales de valor del textil y de la moda.

Se debatieron aspectos concretos sobre algunos de sus factores clave como sus requisitos físicos, de información, pasaporte digital para los textiles, prohibición de destrucción de prendas no vendidas, nuevos requisitos de contratación pública ecológica e incremento de las acciones de vigilancia de mercado en los Estados Miembro, entre otros, así como, en su caso, de las actividades del futuro Foro europeo de Ecodiseño que permitirá intercambiar opiniones entre expertos, grupos de interés y administraciones nacionales.

Como previsión, el Reglamento (marco) de Productos Sostenibles se publicará en mayo o junio de este año, mientras que se prevé, para finales de 2025, el primer acto delegado sobre prendas textiles, en donde se encontrarán los requisitos directamente aplicables a estos productos, y con periodo posterior de adaptación a la nueva regulación de dieciocho meses (para mediados de 2027, por lo tanto).

Como previsión, el Reglamento (marco) de Productos Sostenibles se publicará en mayo o junio de este año, mientras que se prevé, para finales de 2025, el primer acto delegado sobre prendas textiles

Las conclusiones de este taller pueden resumirse en las siguientes consideraciones:

En primer lugar, que el Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles va a tener un impacto relevante en el sector textil y moda. El sector deberá participar activamente en el proceso de elaboración del acto delegado de la Comisión que regule las obligaciones de este Reglamento para las prendas textiles. Su complejidad requerirá, por lo tanto, de una colaboración público-privada exigente en los diferentes niveles administrativos nacionales y europeo.

Si bien es difícil, a fecha de hoy, medir adecuadamente los impactos de estas futuras obligaciones sobre las cadenas de valor del textil y la moda, es evidente que, a corto y medio plazo, va a obligar a las empresas a invertir en capital, capacitación y cadenas de suministro, así como a absorber costes operativos directos e indirectos, con claro impacto potencial sobre márgenes, rentabilidades y necesidades financieras.

En segundo lugar, si bien una parte de empresas del sector viene apostando por ecodiseñar en materias tales como su durabilidad, enfoque en reciclabilidad, incorporación de fibras recicladas o reducción de los impactos derivados de su uso (reparación, lavados u otros), siguen encontrando dificultades en ausencia de un marco regulatorio, estándares precisos o ecomodulación asociada a un marco armonizado europeo de responsabilidad ampliada del productor.

En tercer lugar, se debe ser realista en cuanto a las normas sobre los porcentajes de fibras recicladas derivadas del posconsumo europeo en las nuevas prendas textiles ya que, para generar elevados volúmenes de un reciclado fibra a fibra, son todavía necesarias mayores inversiones en investigación, desarrollo tecnológico y nuevas capacidades productivas en su recogida, clasificación y reciclados posteriores.

En cuarto lugar, que en aquellos elementos clave de su implantación, como el pasaporte digital de producto, la prohibición de destrucción de productos de consumo no vendidos o los propios periodos de transición para que agentes, productores y autoridades nacionales puedan adaptarse a las nuevas obligaciones, se concreten criterios precisos, establezcan exenciones específicas, implanten medidas eficaces y determinen plazos apropiados.

De nuevo se hace imprescindible una colaboración público-privada exigente en esas materias. Y, por otra parte, los dieciocho meses propuestos por la Comisión para el periodo de adaptación de las cadenas de suministro no parecen suficientes para un sector, el de la moda, que suele anticipar colecciones con mucho tiempo.

En quinto lugar, que esta implantación debe ser equilibrada, al tiempo que progresiva, para que se mantenga un balance adecuado entre sus objetivos ambientales y la competitividad del sector. Son fundamentales el refuerzo de las estrategias de vigilancia de mercado de los Estados Miembro, las acciones de sensibilización (empoderamiento) del consumidor europeo y los programas habilitadores centrados en investigación y desarrollo tecnológico, formación académica y profesional e innovación empresarial.

Será importante que estas políticas favorezcan el reposicionamiento de productos, los acuerdos colaborativos entre agentes y el aumento del tamaño medio empresarial en el medio y largo plazo. Es necesario un acompañamiento específico para las PYMES durante esa transición.

El Laboratorio de ideas TT@OTYM del Observatorio del Sector Textil y Moda tiene como objetivo constituirse en foro de reflexión y espacio de colaboración entre empresas, organizaciones sectoriales e instituciones público-privadas para afrontar con éxito esta nueva transformación hacia una mayor circularidad, sostenibilidad y descarbonización del Textil y la Moda europeos.

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