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El negocio de la moda pierde peso como uno de los principales motores de la economía española en el año en el que la pandemia del Covid-19 llegó al país. En 2020, la aportación relativa del negocio de la moda en España al Producto Interior Bruto (PIB) bajó hasta el 2,4%, en comparación con el 2,8% que había registrado en el ejercicio 2019. El cierre de las tiendas y las restricciones a la actividad social provocaron una importante contracción en el consumo de equipamiento personal y, en especial, en productos de moda.

Con la excepción de las ventas de moda online, el Covid-19 dejó un reguero de datos negativos en el sector, con fuertes descensos en términos de actividad, empleo, exportaciones y ventas minoristas durante el conjunto de 2020. No obstante, en lo que se refiere al peso de la moda en el mercado laboral español, el sector no perdió tanta importancia, a pesar de las bajas registradas, debido a que el empleo en otros sectores cayó más que el de la moda y al efecto atenuante de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE).

El Informe Económico de la Moda en España, impulsado por Modaes.es con la colaboración del Centro de Información Textil y de la Confección (Cityc) y el patrocinio de Moddo, publica este año su décima edición, la octava en la que se calcula la aportación del negocio de la moda al PIB español.

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El documento, que cada año recoge los principales datos económicos en torno al sector, utiliza una completa fórmula econométrica para calcular este valor añadido bruto generado por el conjunto de las actividades de la cadena de valor de la moda en España, desde el diseño y la industria hasta la distribución. La edición de 2021 del informe refleja la evolución negativa de algunos indicadores, como el número de trabajadores del sector textil, la industria de la confección y el sector del cuero y el calzado. Otros indicadores más positivos como el de las ventas a través de Internet coronan a la moda como el sector que más factura en la Red en España.

El cálculo del peso de la moda en España sobre el PIB refleja cómo, en términos de valor añadido bruto, la moda se ha desinflado en comparación con el año anterior. El descenso del 2,8% de 2019 al 2,4% de 2020 responde a un ajuste más severo en el valor añadido bruto generado por el negocio de la moda que el sufrido por el conjunto de la economía española. Al no considerarse una actividad esencial, las tiendas de moda permanecieron cerradas durante los primeros meses de la crisis sanitaria y con múltiples restricciones en los aforos durante el resto de 2020.

En términos de generación de empleo la moda no sólo mantuvo sino que aumentó moderadamente su peso sobre el mercado laboral español, con una contribución en 2020 del 4,1% frente al 4,0% registrado en 2019. A pesar de ello, el número de adscritos a la Seguridad Social en los sectores textil, de confección y de cuero y calzado fue de 126.594 trabajadores en 2020, cuando en el año anterior la cifra llegó a los 137.358 afiliados. A eso hay que añadirle que las cifras de 2020 no diferencian entre los afiliados a la Seguridad Social en activo y los afectados por los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

En el ránking de Comunidades Autónomas que más aportaron a la industria de la moda, la Comunidad Valenciana, Cataluña, Galicia y Andalucía se mantuvieron como las cuatro líderes en términos de empleo y número de empresas

Por su parte, el peso de la moda española en las exportaciones cayó hasta representar un 8,1% del total de las ventas de bienes al extranjero en 2020. Esto significa un decrecimiento de hasta ocho décimas porcentuales respecto al ejercicio 2019, cuando la importancia de la moda en la proyección exterior de la economía española llegaba al 8,9% del total.

En el ránking de Comunidades Autónomas que más aportaron a la industria de la moda, la Comunidad Valenciana, Cataluña, Galicia y Andalucía se mantuvieron como las cuatro líderes en términos de empleo y número de empresas. En quinto lugar, la Comunidad de Castilla-La Mancha le tomó el relevo a Madrid, que ocupaba este puesto en la anterior edición del informe. En términos de ventas de moda, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid y Andalucía se proclamaron campeonas.

El ecommerce conquista terreno

Lo que para las tiendas supuso un importante infortunio fue la chispa definitiva para la explosión del canal de ventas online, especialmente para el sector de la moda. Para empezar, la moda se coronó como la categoría reina del ecommerce en España en 2020, con un 8,4% de las ventas online de entre todos los sectores.

Asimismo, en un escenario totalmente nuevo, el peso del ecommerce pasó a significar un 19,4% del total de las ventas de moda en España. Su evolución ya venía siendo muy prometedora desde 2012, cuando su cuota en el negocio total del sector era de sólo un 1,4%. Si bien el crecimiento del peso del ecommerce en las ventas de moda había tenido una tendencia regular, el periodo entre 2019 y 2020 fue el que marcó la diferencia en su ritmo de aceleración.

Pilar Riaño, directora de Modaes.es, señala que “el Covid-19 ha permitido al sector medir fuerzas en términos de capacidad de reacción ante el cierre obligado de tiendas o de negociación con los caseros”. “¿Cuál es el balance de todo esto, entonces? Por supuesto, un sector más pequeño en 2020, pero que sin duda volverá a tomar velocidad en los próximos años y recuperará, antes o después, una contribución en el PIB de cerca del 3%”, agrega.

En términos de generación de empleo la moda no sólo mantuvo sino que aumentó moderadamente su peso sobre el mercado laboral español, con una contribución en 2020 del 4,1% frente al 4,0% registrado en 2019

Por su parte, Diego de Vicente Núñez, CEO de Moddo, opina que, “las empresas de moda en España han hecho, y van a seguir haciendo un gran esfuerzo económico y organizativo para acelerar el proceso de digitalización y transformación” y añade que “las empresas deberán estar capacitadas para crear y analizar nuevos indicadores para medir, por ejemplo, la contribución de una tienda física a una venta omnicanal, más allá de si la misma se finaliza en nuestra tienda online, en un marketplace o en una venta de pasillo infinito”.

Asimismo, Marta Castells, directora de Cityc, matiza que “estamos ante un sector resiliente que, una vez más, estoy segura de que va a poder recuperar su posición en el panorama económico en los próximos años”.

Metodología

El informe tiene en cuenta una concepción amplia del sector de la moda, abarcando desde el textil de cabecera y el diseño hasta la comercialización a través de todos los canales de distribución de productos de confección, calzado, complementos, joyería, perfumería y, en general, todos los productos de uso personal que incorporan una marca de moda. Los cálculos toman como punto de partida los datos obtenidos de una amplia pluralidad de fuentes estadísticas, principalmente del Instituto Nacional de Estadística, el Eurostat, el Icex, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, la Seguridad Social, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo o el Ministerio de Economía y Competitividad, entre otros.

Como en sus anteriores ediciones, el Informe Económico de la Moda en España realiza una amplia radiografía del sector apoyándose en los datos estadísticos de relevancia disponibles sobre la industria textil, la confección y el cuero y el calzado, desde el empleo hasta la producción o el número de empresas, la evolución de los precios de los productos de moda, las ventas de los canales tradicionales de distribución o del ecommerce.

El anuario también analiza la marcha de la industria de la moda en las principales comunidades autónomas del país para este sector (Comunidad Valenciana, Cataluña, Galicia, Andalucía y Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha) en términos de empleo, cifra de negocio industrial y empresas.

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