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Creada en 2010, en plena crisis financiera, Texfor se enfrenta, como el conjunto de la comunidad global, a otra de alcance todavía desconocido, pero con el ánimo de que se trata de una oportunidad para avanzar, una transición hacia una industria diferente en la que términos como proximidad, sostenibilidad y colaboración serán protagonistas.

En su declaración fundacional manifiestan que TEXFOR se crea para “dar una respuesta moderna e innovadora a la evolución del sector en el escenario actual” ¿Cuál es hoy, abril de 2020, este escenario?

El momento excepcional en el que estamos me obliga a contestar que en la actualidad vivimos una gran incertidumbre, estamos en transición hacia una sociedad y una industria diferente a la que conocíamos hasta ahora. La pandemia del COVID-19 está afectando de forma importante a nuestra industria y estamos trabajando para minimizar el impacto a nuestras empresas. Aunque no es tarea fácil en este entorno cambiante e incierto, tenemos que convertir estos momentos como una oportunidad para avanzar. Se está demostrando que nuestra industria es esencial y estratégica y de alguna forma se redefinirá nuestro papel en la sociedad.

Desde su fundación, en 2010, uno de sus servicios mas solicitados ha sido el de ayudar a las empresas en muchos ámbitos de su gestión. En la coyuntura actual, ¿en qué pueden ayudar?

Texfor puede ser de gran apoyo a las empresas, cada vez ofrecemos más servicios personalizados y especializados y nos adaptamos continuamente a las necesidades de nuestros socios. Mantenemos al día a nuestros socios sobre cualquier novedad.

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Actualmente y en referencia al momento que vivimos destacaría los servicios que tienen mayor demanda, el asesoramiento sobre la diversificación de la producción hacia el área sanitaria (tejidos para mascarillas, batas, etc.), y el asesoramiento e información sobre normativas, procedimientos para homologar, certificación de productos, etc.

También se ha creado una base de datos de productos sanitarios con el fin de coordinar la oferta y la demanda entre los diferentes eslabones de la cadena de valor textil. También se ha difundido entre la administración, organismos sanitarios y otros agentes para poder coordinar la producción y adquisición de estos productos. Además Texfor también está teniendo una gran demanda de todos los servicios relacionados con el asesoramiento laboral, fiscal y de internacionalización. La asociación está representando y defendiendo los intereses de la industria textil frente a los principales grupos de interés.

Representan cerca de 4.000 empresas, en su mayoría micros y pequeñas, que emplean a casi 45.000 personas. ¿Cuál es hoy el mensaje que quieren transmitirles?

Como presidente de la Confederación de la Industria Textil TEXFOR deseo trasmitir mi felicitación a todo el sector textil por su rápida reacción frente a la demanda de productos sanitarios, para combatir esta pandemia que nos azota. Deseo poner en valor su solidaridad y capacidad de reacción, invención y adaptación de sus procesos productivos para hacer frente a la demanda provocada por la crisis sanitaria.

Una vez más el Sector Textil ha demostrado sobradamente que es un sector fuerte, vivo y estratégico para nuestro país. El textil de cabecera al cual me enorgullece representar y más, en estos momentos de incertidumbre, es un sector que a lo largo de las diferentes crisis ha tenido siempre una gran capacidad de resiliencia y adaptación a las necesidades siempre cambiantes de los mercados.

En estos días de incertidumbre se está hablando de la desglobalización, del valor de poder tener una industria de proximidad. El sector textil es un sector estratégico y muy transversal, con seguridad se abrirán nuevas oportunidades de negocio. La mayoría de nuestras empresas están preparadas para dar las respuestas que demande el mercado en cada momento. Además TEXFOR dispone de un equipo humano, interdisciplinar, implicado y con un alto grado de profesionalidad para seguir dando respuesta a las nuevas necesidades de nuestros asociados y para el sector textil en general.

¿Están percibiendo unión y coordinación entre las diferentes asociaciones sectoriales a nivel nacional y también europeo?

Totalmente, estamos en constante contacto con las organizaciones nacionales afines a nuestro sector. Intentamos trabajar de una forma coordinada, juntos somos más fuertes, tanto para organizar temas sectoriales como para estar en contacto con la Administración u otros interlocutores.

También colaboramos con nuestros homólogos europeos, a través del Consejo Intertextil Español, formamos parte de un grupo de trabajo de Euratex que tiene como objetivo diseñar el papel de nuestra industria “el día después”, proponiendo medidas a corto plazo y desarrollando soluciones a largo plazo.

Incidir que los momentos actuales son absolutamente especiales, es casi cansino. Pero ya se dibuja un estado de opinión, donde preocupa, y mucho, el “día después” ¿Qué puede decir TEXFOR a sus asociados para esta etapa post? ¿Cuáles son las principales quejas, miedos, que les están trasladando las empresas?

Creo que se ha demostrado que nuestra industria sigue siendo estratégica y nuestro país y Europa necesita una industria textil flexible y sobre todo de proximidad. Desde el inicio de la crisis en Wuhan se ha demostrado que la dependencia de proveerse principalmente en Asia puede ser desfavorable.

La dependencia de terceros países nos quita agilidad y los países que mejor se han defendido de la actual crisis sanitaria son aquellos que han sido capaces de autoabastecerse. Así pues la producción de proximidad no solo favorecerá a nuestras empresas sino también a nuestra sociedad. Además, podremos continuar impulsando la sostenibilidad, tanto medioambiental como social. Todo ello tendrá que ir acompañado de un marco regulatorio favorable, que es de lo que nos estamos encargando actualmente.

Trabajadora textil

Además de las medidas adoptadas por cada empresa, han existido las generales de las autoridades autonómicas y estatales. ¿Han sido las oportunas? ¿Reflejan y solventan las necesidades de nuestro sector? En el día después, ¿cuáles son las principales demandas que tendrán para las administraciones?

Tal y como hemos comentado vivimos un momento excepcional. Alguna medidas han sido las acertadas y otras han sido insuficientes. A día de hoy, tal y como desprende una encuesta que hemos hecho recientemente a nuestros asociados, el 75% de las empresas están operativas y un 25% de momento han parado su actividad. De este 75% un 40% está activo parcialmente, así que menos de la mitad de nuestra industria actualmente está al 100% de su capacidad.

Valoramos las medidas que se están tomando desde la administración, gestionar está crisis no es fácil, pero desde Texfor creemos que el Gobierno tiene que ir más allá. Actualmente la industria en general y también la textil, necesita estímulos para tener mayor liquidez y estos estímulos se pueden dar en una mayor flexibilidad fiscal o más avales en los créditos.

A nivel laboral se tendría que mejorar el apoyo actual y flexibilizar también algunas medidas. Muy importante también es que las medidas que se tomen deben de tener una aplicación ágil, sino vamos a perder empresas por el camino.

¿De qué forma se está vehiculando la comunicación con las autoridades españolas y europeas?

Afortunadamente la comunicación con las autoridades tanto españolas o europeas está siendo muy fluida, lo hacemos de forma directa o a través del Consejo Intertextil y Euratex.

Ante una situación sin precedentes, donde la creatividad, conocimiento e ingenio deben ponerse a prueba, ¿el empresario tiene la suficiente capacidad?

Totalmente, una de las principales características de la industria textil es su flexibilidad y la capacidad de adaptación. Aunque estamos en un momento insólito, el textil ha sobrevivido ya a muchas crisis, esta no será una excepción.

1929, la Gran Depresión; 1973, Crisis del petróleo; 2000, el fiasco de los punto.com; 2001, Atentados 11-S; 2008, Lheman Brothers y sus consecuencias y crisis de deuda; Primavera 2020, Coronavirus. ¿Estamos ante una de las crisis más singulares, duras y diferentes de todos los tiempos? ¿Cómo está afectando y como afectará en el futuro de la industria textil?

Estamos ante una situación sin precedentes, tal y como comentaba anteriormente no tenemos ninguna experiencia previa. El impacto de la pandemia en la industria textil de momento es incalculable. La actual afectación es importante, tal y como he comentado anteriormente hay un 25% de las empresas que aún no han retomado la actividad, un 60% de las empresas han aplicado un ERTE y se prevé una caída de la cifra de negocios en el año 2020 del 37%. El momento de transición de la industria textil nos está preparando para un nuevo escenario donde la proximidad, colaboración y sostenibilidad serán los verdaderos protagonistas.

Algunas empresas están radicalmente cambiando su fabricación y aportando a la sociedad artículos que nunca antes habían producido. ¿Es una reconversión solo momentánea o puede significar una nueva forma de concebir la empresa, donde el objetivo sea ofrecer productos/artículos/servicios que el mercado pueda necesitar de forma coyuntural? ¿Cree que la producción de proximidad va a ganar peso de verdad y se va a situar en la agenda de las empresas?

En el sector textil creo que una parte importante de esta reconversión ha llegado para quedarse. La sociedad y la forma de relacionarnos será diferente y requerirá de equipamientos de protección para poder interactuar durante un largo tiempo. Las medidas higiénicas continuarán extremándose también en el sector sanitario y deberán de abastecerse. Tal y como he comentado, sin lugar a duda la producción de proximidad ganará peso de verdad.

Pocas veces la frase “un antes y un después” habrá tenido tanto sentido. Parece obvio que el horizonte cambia. Desde aquel grito desesperado de ¡tierra! en 1492 todos estamos ansiosos en volver a gritar algo parecido. Pero, ¿cómo será el horizonte para nuestras empresas, nuestros mercados? ¿Cómo puede ser nuestra tierra en 2021?

Sin duda alguna tendremos “un antes y un después” del COVID-19, vamos a tener que aprender otra forma de entender la vida, la manera de vivir, de relacionarnos y también de consumir. Espero que todos recapacitemos y aboguemos por un consumo de proximidad, un consumo más responsable y con una trazabilidad que garantice cada uno de los productos.

“En el sector textil creo que una parte importante de esta reconversión ha llegado para quedarse”

Evidentemente nuestros mercados serán más próximos, nuestra cadena de valor será dentro de lo posible de proximidad. No olvidemos que antes de esta gran pandemia estábamos trabajando en la economía circular, trazabilidad, eficiencia energética, etc. Estoy seguro que estas dos grandes tendencias en un futuro irán de la mano.

Finalmente, la frase “Cualquier problema puede convertirse en una oportunidad”, que más que una frase se convierte en un estado emocional: ¿la suscriben? ¿qué enseñanzas debería dejarnos para el futuro una crisis de las dimensiones de la actual?

En Texfor tenemos claro que todos los problemas, sean de la magnitud que sean, pueden convertirse en una oportunidad. Esta pandemia tiene diferentes retos, el principal es el sanitario, el de salvar vidas y curar a los enfermos, evidentemente la afectación económica también está siendo devastadora a todos los niveles. La sociedad se enfrentará a una nueva realidad, igual que nuestras empresas. Aparte de las enseñanzas que he comentado previamente que es la clara importancia de producir en proximidad disminuyendo la dependencia de terceros y la cooperación y colaboración empresarial, creo que tenemos que destacar los valores como sociedad.

Como he comentado, hace tan solo un par de meses estábamos inmersos en temas de la economía circular, trazabilidad, eficiencia energética, etc. Nadie podía imaginar esta nueva realidad, un simple virus ha paralizado el mundo entero. Ahora vivimos confinados en nuestras casas y están aflorando valores que teníamos semi olvidados. El coronavirus nos impide realizar cosas cotidianas como desplazarnos, dar la mano, un abrazo o un beso. Es un buen momento para reflexionar sobre cuáles son realmente los valores importantes para nuestro futuro, el de nuestros hijos y nietos.

Para el 2021 faltan aún muchos meses y, con toda seguridad, habrá muchos cambios; no tengo la menor duda que nuestras industrias darán respuesta a las necesidades de los próximos meses y años, tal y como lo estamos haciendo y demostrando a lo largo de toda nuestra historia.

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