La compañía obtuvo en el ejercicio 2021 un resultado neto de explotación (EBIT) de casi un millón de euros (0,918 millones), frente a las pérdidas de 22 millones registradas en 2020.

El EBITDA fue de 4,7 millones de euros frente al EBITDA negativo de 8,9 millones registrado en 2020, lo que supone un crecimiento de 13,7 millones de euros. Esta mejora ha sido posible a pesar del alza exponencial de precios de materias primas, energía y transporte, que ha supuesto un impacto negativo cercano a 1 millón de euros. De hecho, descontando efectos no recurrentes, el EBITDA habría alcanzado los 5,4 millones de euros.

Las medidas de ajuste implantadas en la compañía durante el último ejercicio, tanto operativas como estratégicas, y el enfoque del negocio en los segmentos de mayor valor añadido han permitido recuperar sustancialmente los niveles de rentabilidad. Así, el margen de EBITDA/ventas fue del 7,4%, una cifra que supera ya los niveles prepandemia (3,2% en el ejercicio 2019) y muy por encima del porcentaje negativo de 2020 (-15,3%).

La facturación alcanzó los 63,4 millones de euros, un 8% más que en el ejercicio anterior a pesar de las continuas roturas en la cadena de suministro. De hecho, las ventas deberían haber sido mayores en la división de Tejidos, puesto que la cartera de pedidos se incrementó un 180% respecto a 2019. Sin embargo, los continuos cortes en la cadena de suministro de hilo, tanto en Europa como en América, obligaron a cierres intermitentes en las fábricas, lo que hizo imposible atender la demanda.

El crecimiento de las ventas, así como las subidas de precios de materias primas y energía incrementaron las necesidades de fondos en 4,3 millones de euros respecto a 2020. Así, la deuda financiera neta aumentó en 10,6 millones de euros, hasta los 60,1 millones a diciembre de 2021.

Resultados por unidades de negocio

La Unidad de Prenda consolidó su positiva evolución con un EBITDA de 6,7 millones de euros, más del doble del año anterior, y un crecimiento de las ventas del 23%, hasta los 38,6 millones.

La Unidad de Tejido se vio especialmente afectada por las roturas de la cadena de suministro debido a la escasez de hilo en el mercado, lo que dificultó atender la cartera de pedidos, a pesar de que se había recuperado sustancialmente respecto a 2020. Así, las ventas en esta unidad bajaron un 8%, hasta los 24,8 millones de euros, y el EBITDA fue de -2 millones, aunque, descontando gastos no recurrentes, se habría mantenido en línea con el resultado de -0,5 millones del ejercicio anterior.

Medidas para consolidar el crecimiento

Durante el año 2021, Nextil reorganizó su actividad comercial en cinco divisiones: Lujo, Deporte Técnico, Íntima/Shapewear, Baño y Medical.

Por las particularidades de cada segmento, se requiere adaptar la oferta global del grupo a cada categoría. Así, esta reorganización permite impulsar la venta cruzada de productos, tejidos, seamless (sin costuras) y prenda, incrementando de esta forma la presencia en los clientes actuales.

Por otra parte, a finales de octubre se implementaron las medidas organizativas y comerciales necesarias para trasladar el impacto del alza de materias primas y energía a los clientes. De esta forma, se espera mitigar este impacto en los resultados de la compañía durante el primer trimestre del 2022.

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